Si pensáramos que Slow Food (comida lenta) es una teoría que requiere que te tarden mas en traerte la comida, probablemente no existiría ni un local que no se fundiera. Sin embargo, la tendencia crece ¿Por qué? Santiago Abarca, presidente de Slow Food Buenos Aires, le explicó a minutouno.com que se trata de “un concepto relacionado con la calidad, no necesariamente con la lentitud”.
La organización “Slow Food” tiene más de 750 “conviviums” en todo el mundo. Estos son las entidades de base sobre los que funciona la entidad. De ellos, siete funcionan en la Argentina (Buenos Aires, Buenos Aires Norte, Córdoba, Tucumán, Mendoza, Rosario y Mar Del Plata). La actividad consiste en aconsejar a productores, dueños de restaurantes y más. “Slow Food no gana nada, simplemente realizamos una puesta en valor el producto que cada persona realiza”.
En esta puesta en valor se toman en cuenta tres conceptos básicos: “Bueno, limpio y justo. Bueno en cuanto de buena calidad y rico, limpio en cuanto en condiciones orgánicas óptimas, y justo en cuanto a que el productor reciba lo que merece, y se produzca en condiciones de justicia, equidad y solidaridad”, aclara Abarca.
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También se consideran cuestiones como el valor cultural del producto, y el cuidado en la elaboración.
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Gabriel Cebral, del restaurant “Opción”, asegura que “el Slow Food es un conjunto de cosas. La música tranquila, la ambientación minimalista, así los clientes pueden tomarse su tiempo para disfrutar los sabores de la comida”.
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Fernando Ramos, del bar El Miramar, confiesa que en los restaurantes de este tipo, la cocina “te recuerda a la que hacía tu vieja”. La gente va a estos bares a buscar recetas que ya no se consiguen, por el tiempo que lleva hacerlas. "Es lo opuesto a la hamburguesa", sintetiza Ramos.
Santiago Abarca cuenta que en Argentina hay alrededor de 30 locales afiliados a Slow Food, y otros que usan el nombre sin estar asociados a la entidad. “La tendencia es muy grande en Europa, y acá está creciendo mucho”.
Lo importante es entender que, además de tomarse su tiempo, la “Comida Lenta” consiste en “un concepto que incluye comida de calidad, bien hecha, respetando tiempos de cocción, y con materiales de primera”, según puntualiza Abarca.
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