Soros, el hombre de los 7 mil millones
¿Es el doble, con algunos años más, del actor Michael Douglas? No, es George Soros ¿Pero quién es George Soros? El nuevo dueño de SanCor, financiero y filósofo. También es un personaje que genera amor y odio al mismo tiempo. George Soros es adulado y temido. Posee en la actualidad una fortuna estimada en 7 mil millones de dólares. Se gastó 12 millones en el financiamiento de las campañas anti Bush con el objetivo de impedir la reelección del presidente de los Estados Unidos, a pesar de que él mismo salvó a “Junior” de la quiebra en 1990 y continua trabajando con el padre de éste en el poderoso grupo financiero Carlyle Group.
El magnate nació en Hungría en 1930, y en el ’47 emigró a Inglaterra, culpa de la Segunda Guerra Mundial. Allí fue donde conoció al filósofo anticomunista Karl Popper, quien fuera su maestro.
En 1956 parte para los Estados Unidos y se adentra en el mundo de los negocios: crea los “primeros fondos de recubrimiento” destinados a satisfacer las demandas de las grandes fortunas empresariales. A partir de 1969, su principal sociedad, el Quantum Fund, le asegura un beneficio de ingreso de 34,5 % de las inversiones por año, y desde allí, su fortuna no paró de crecer.
A Soros también se lo conoce por ser un especulador en la bolsa de valores, base de un fortuna. No por nada se lo conoce como “El hombre que derrumbó el Banco de Inglaterra”, después de lanzar una operación sobre la libra esterlina (moneda nacional británica) en septiembre de 1992. Esa operación de bolsa le permitió ganar mil millones de dólares sin despeinarse.
Los objetivos de un comerciante “progre”
El multimillonario sería uno de los más grandes filántropos modernos. Su principal fundación, la Open Society Institute, se basa en el proyecto filosófico de su maestro Popper: construir sociedades abiertas, siendo capaces de reconocer sus imperfecciones y de progresar, para generar un mundo mejor.
Sus principales programas apuntan a la defensa de los derechos humanos, a la lucha contra la toxico-dependencia, a la formación de dirigentes políticos, y al desarrollo de la libertad de información.
Estos objetivos de consenso, incluyen campañas controvertidas en defensa de los derechos de los homosexuales, la despenalización de las drogas y la instauración de programas de substitución para los toxicómanos. Así, con tareas “solidarias”, Soros logra poco a poco cambiar su imagen de hombre de negocios sin escrúpulos.
Las Más Leídas





Dejá tu comentario