2015

Escribe Fabián Doman

En la política argentina dos años parecen una eternidad. Pero no lo son. De ahí que los candidatos a Presidente 2015 ya estén trabajando a destajo para ganar la carrera.

Habitualmente las especulaciones sobre los candidatos son individuales, olvidando que una elección presidencial no se define solo por la presencia de una figura: cualquier candidatura necesita de una estructura partidaria que lo cobije y sostenga.

Hay sectores que se forman a partir de una figura. No es el caso del kirchrnerismo que tiene todo, excepto candidato. Le sobran, pero al mismo tiempo, ninguno termina de conformar a la vasta y amplia interna K, aunque se supone, con razón que finalmente la decisión la tomara la propia CFK. Pica en punta Daniel Scioli. Curiosamente su categoría de candidato kirchnerista no se lo otorgo el propio grupo político, sino su más ferviente adversario: Sergio Massa. Scioli, tiene como figura muchas cosas a favor: buena imagen, aparece en los primeros lugares de cualquier encuesta presidencial, viene trabajando en el proyecto 2015 desde hace tiempo, tiene impronta de candidato y un teflón que le permite sobrellevar los contratiempos de la gestión bonaerense. Su mayor problema aparece obvio: ¿será el candidato K? Y si lo es, ¿Cómo hará para no recibir el mismo trato que el menemismo le dispenso a Eduardo Duhalde en el año 99?.

El kirchnerismo justamente tiene otros postulantes. El fin de semana, uno de los ganadores del 27 O, Jorge Capitanich, aviso por si acaso, que el mundo K no tenía candidatos definidos. Junto al entrerriano Sergio Uribarri aparecen como pre-candidatos naturales a todo: desde un lugar en el teórico recambio de gabinete nacional, a la postulación nacional 2015. Scioli, Urribarri y Capitanich tienen una coincidencia: no son kirchneristas en estado puro. De ahí que haya especulaciones sobre mas candidatos K, todavía no lanzados.

El peronismo no K, tiene a Sergio Massa como la principal apuesta. Su victoria por 12 puntos en las legislativas lo catapultó a una candidatura que en junio no estaba en los planes de nadie. Massa arranco el análisis de su postulación 2013 pensando en la gobernación bonaerense (así lo indicaba el frustrado acuerdo político con Scioli, que ubicaba a uno en la Casa Rosada y al otro en La Plata). Las cosas cambiaron para Massa: fue solo y ganó nada menos que la provincia de Buenos Aires. Con esos pergaminos comenzara a recorrer el país para engrosar su caudal de intención de voto en las encuestas. Su candidatura apuesta a convertirse en el principal candidato de la oposición, pero no el más opositor: seguirá buscando seducir a votantes K desilusionados, peronistas clásicos e independientes. Hoy es la figura más fuerte de todas, está de moda,  pero carece de una estructura política. Su lucha en los próximos meses será lograr el concurso de los distintos feudos peronistas del interior. El kirchnerismo al mismo tiempo, tratara de impedírselo.

Fuera de las propuestas peronistas aparecen Mauricio Macri, Julio Cobos y Hermes Binner.

Macri también figura alto en las encuestas a Presidente. En eso coincide con Scioli y Massa, pero su gran interrogante esta sostenido en la fortaleza de la estructura de PRO para aguantar una candidatura presidencial. Es el primer postulante que se lanzó –lo hizo la noche misma del 27O- para que quedara claro que pretende pelear por el premio mayor. Su apuesta se sostiene en el gobierno PRO en la ciudad y en el crecimiento del espacio en provincias como Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos. Su mayor debilidad es la falta de "armado" en Buenos Aires, el principal distrito electoral del país. Su candidatura también se sostendrá de los armados políticos locales: si será Gabriela Michetti quien finalmente peleara por la Ciudad y María Eugenia Vidal por la gobernación bonaerense. Su desafío es además romper el tradicional bipartidismo argentino, entre uno (o dos) candidato peronista y otro radical/progresista. Del 83 a la fecha ha primado esa lógica, salvo en el año 95 (Menem-Bordón) y 2003 (Menen- Kirchner) cuando el peronismo se llevó los dos primeros lugares de la elección. El que más cerca estuvo de lograrlo fue López Murphy en el 2003.

Precisamente liderando la alternativa radical / progresista aparecen Julio Cobos y Hermes Binner. Ganadores natos del 27O de entre ellos dos surgirá el candidato 2015 de un espacio de radicales y socialistas. En la parva de resultados pocos repararon que la UCR más UNEN más FAP llegaron casi al 25% de los votos a nivel nacional, con victorias en Santa Fe y Mendoza más Catamarca, Jujuy, Corrientes y Santa Cruz. El reto que enfrenta esta alianza es si logra colarse en la teórica disputa de los dos candidatos peronistas (el K y el anti K). Un candidato de este espacio resulto segundo en el 2007 (Carrio) y en el 2011 (Binner), pero el peronismo no se presentaba dividido. Se especula con que Cobos y Binner podría llevar sus candidaturas a las PASO 2015, aunque otra alternativa seria todo se defina antes: Cobos a la presidencia y Binner a la gobernación bonaerense.

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