La temporada 3 de "Bridgerton" es brillantez, encanto y emoción: todo sobre los nuevos episodios
Los primeros cuatro capítulos de la temporada 3 de "Bridgerton" ya están disponibles en Netflix y son una combinación de perfección. Conocé por qué verla.

Brillar en una serie que no hace más que mantener una estructura es algo difícil de conseguir y hasta quizás imposible. Sin embargo, Nicola Coughlan y Luke Newton reabren las puertas a entender por qué "Bridgerton" es una de las creaciones más icónicas y emblemáticas de la historia de Netflix. Al igual que, claro, por qué sus personajes son, por fuera de los libros de Julia Quinn, un refresco enternecedor en esta tira sobre la época de la Regencia y donde, en cada episodio, el crecimiento es fundamental para entender un drama histórico lleno de costumbres que no se acoplan a la actualidad.
Sin embargo, antes de continuar, debo admitir que para mí, como crítica escribir sobre "Bridgerton" es bastante difícil. Soy una acechadora fanática de las series románticas de época (pues, me crié con los romances más dramáticos que existen) y Netflix dio justo en el clavo con esta historia. A pesar de que antes de la serie no conocía los libros y, ahora, puedo recitarlos como poesía, sé cuándo encontrar mi lado profesional y hablar de la esta creación como lo que nos compete: una serie que merece sus críticas.
Si hay algo de lo que goza "Bridgerton" es de un nivel de producción excepcional, con un presupuesto deslumbrante que te ayuda a sucumbirte en el mundo de la Londres antigua. No obstante eso, el hecho de que en ya una tercera temporada no tenga una diferencia en cuanto a estructura me hace un poco de ruido. Pero, como toda fanática de estos ocho hermanos y, claro de su artífice original, Julia Quinn, siempre tendremos en claro que las historias de amor tienen sus altibajos y sus desafíos, en especial en una temporada de bailes y alta sociedad como en las que se ambientan estos dramas.
Aún así, lo cierto es que la satisfacción que genera "Bridgerton", ese sentimiento de bienestar, comodidad y tranquilidad que produce al verla, logra cerrar todos esos baches que la estructura puede causar. Literalmente, los primeros cuatro episodios los pude ver de un tirón, como si de una maratón se tratara. Y eso fue, además de por la historia, en parte gracias a sus protagonistas: Colin y Penélope, los verdaderos diamantes de esta creación y, a decir verdad, los que más se merecían un romance.
Con aires de "Orgullo y Prejuicio" entre un Colin Bridgerton siendo un romántico empedernido mientras que existe una Penélope con autosuficiencia y empoderamiento para una época, vamos a llamar, difícil, al mejor estilo Elizabeth Bennet, "Polin" se convierte en uno de los mejores y más frescos vínculos. No sé si fue obra y gracia del fanatismo de Chris Van Dusen (productor de esta temporada) por el libro "Seduciendo a Mr. Bridgerton" en el que se basa la temporada o por la química entre Luke Newton y Nicola Coughlan, pero sin dudas los primeros episodios de esta temporada no decepcionan, son encantadores, frescos y al mismo tiempo deslumbrantes.
Si bien la relación de Colin y Pen se empieza a forjar en la primera edición, donde Phoebe Dynevor y Regé-Jean Page son los protagonistas, en esta se desarrolla por completo pese al desafortunado final de la parte dos. Entre los cambios tanto físicos como mentales y emocionales de cada uno hasta que consiguen encontrarse (con una escena épica al final, debo admitir) pasan por todos los estadios que un espectador puede imaginar y, como todo romántico empedernido, desear.
De todas maneras, es definitivo que el goce no puede ser total. ¿Por qué? Porque si hay algo que tiene Netflix es que sabe cuándo abrumar al fan para mantenerlo en vilo y conseguir éxito con la segunda parte que llega el próximo 13 de junio. Es que, a simple vista, desde el primero hasta el cuarto episodio, las chispas entre Colin y Pen son palpables, las miradas entre Luke Newton y Nicola Coughlan sobrepasan la pantalla rompiendo cualquier nivel de perfección, pero surgen varias preguntas que quedan sin respuestas.
Y una de ellas, tiene que ver con la misma que hace el propio Colin: ¿es posible enamorarse tan rápido de alguien que siempre estuvo enfrente o fue un amor escondido en el corazón? Aún así, con esto, la temporada de 3 de "Bridgerton" es la que tanto merecíamos, las que tanto esperábamos y una de las pocas que tiene el eje central del que no se corre: un amor que contra vientos y mareas.
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