Chiche Gelblung y su confesión más insólita: dejó su casa a los 14 y frenó dos aviones

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El periodista reveló una durísima historia de su adolescencia y sorprendió al contar que, durante los años 70, realizó amenazas de bomba para detener dos vuelos.

Chiche Gelblung, quien murió hoy a los 82 años, siempre tuvo una historia para contar, pero algunas de sus confesiones lograron dejar incluso a Andy Kusnetzoff sin palabras. Durante una recordada participación en PH, Podemos Hablar, el periodista combinó dos relatos completamente diferentes de su vida: primero habló del dramático momento en que abandonó la casa familiar cuando tenía apenas 14 años y luego reveló que llegó a detener dos aviones mediante amenazas de bomba.

La primera historia estuvo relacionada con su adolescencia y con los fuertes conflictos que atravesaba su familia. Gelblung explicó que creció en un hogar donde las diferencias políticas y religiosas generaban situaciones que, con el tiempo, se volvieron insoportables para él.

“Yo no tengo estudios secundarios y lograr ciertas cosas me costó mucho trabajo. Hice muchas cosas y me banqué seis meses yendo a una redacción a pedir trabajo hasta que me lo dieron”, recordó al reconstruir aquellos primeros años en los que tuvo que arreglárselas prácticamente solo.

La dramática decisión que tomó Chiche Gelblung a los 14 años

El periodista contó que decidió irse de su casa siendo muy joven. Su destino fue tan particular como inesperado: consiguió un lugar donde vivir a cambio de cuidar un depósito. “Me fui de mi casa a los 14, a un depósito a cuidar huevos podridos a cambio de que me den un lugar”, relató.

Detrás de aquella decisión había una situación familiar que, según explicó, estaba vinculada principalmente con la religión. Su padre era comunista, mientras que su madre no era demasiado religiosa, aunque existía una fuerte influencia familiar. El conflicto aumentó cuando su hermano comenzó una relación con una joven católica.

“Yo vengo de una familia en la que mi papá era comunista, mi madre no era muy religiosa pero sí tenía mucha influencia y mi hermano se puso de novio con una católica, y en ese entonces eso era una tragedia”, contó.

La presencia de su abuela materna terminó profundizando las discusiones. Según recordó Gelblung, ella visitaba a su padre y le atribuía responsabilidad por la relación de su hijo. “Y se hizo imposible la vida porque venía mi abuela materna, que era la religiosa, y le decía a mi papá ‘por tu culpa tu hijo se metió con una católica’”, explicó.

El periodista reconoció que la situación había llegado a un límite para él: “Yo no podía seguir, o me tenía que matar”. Después de abandonar su hogar, pasó varios años sin ver a su padre. El reencuentro ocurrió cuando tenía 24 años, luego de que su padre atravesara un serio problema de salud. “Volví a ver a mi papá a los 24 años, cuando tuvo un problema de salud serio y fui a verlo. Pensé que se moría pero estuvo bárbaro”, recordó.

La increíble confesión: dos aviones detenidos por amenazas de bomba

Pero la historia que terminó generando mayor sorpresa en el estudio fue otra. En medio de la conversación, contó que durante los años 70 había realizado amenazas de bomba que provocaron que dos aviones fueran detenidos. “No fui yo, pero sí, hice una amenaza de bomba. Fueron dos veces desde afuera del avión”, explicó, mientras Kusnetzoff reaccionaba entre la sorpresa y la risa.

Uno de esos episodios tuvo como protagonista a Brian Crozier, un periodista y analista británico que había visitado la Argentina. Gelblung quería conseguir una entrevista con él, pero al llegar a la redacción descubrió que no tenían ninguna pautada. “Llego a la redacción, pregunto si teníamos una entrevista con él, que era título de La Nación, de Clarín y de todos. No teníamos un carajo. ‘Búsquenlo que lo necesito’”, recordó.

La situación se complicó cuando le informaron que Crozier estaba a punto de abandonar el país. Entonces apareció la insólita solución: “Llamaron. ‘Bomba en el avión de British Airways’”. El avión fue detenido y los pasajeros debieron bajar. De esa manera, según el relato del propio Chiche, los cronistas pudieron llegar hasta Crozier y obtener la entrevista que buscaba. La reacción de Kusnetzoff fue inmediata: “Es un desastre lo que me estás contando”.

La otra amenaza fue por amor

Sin embargo, aseguró que aquella no había sido la única vez. La segunda amenaza tuvo una motivación completamente distinta y, según él, mucho más romántica. “Otra fue por amor. Estaba muy enamorado de una chica que se estaba yendo”, contó.

El periodista había preparado una declaración para despedirla: quería entregarle flores, champagne y hacerle una propuesta especial antes de que partiera. El problema era que el avión estaba a punto de despegar. “Tenía planeado toda una declaración fuera del avión, le tenía que regalar flores, champagne y todo eso, pero el avión se estaba yendo. Lo paramos. Así pudo llegar el cadete con las flores”, relató.

Lejos de mostrarse arrepentido por aquellas acciones, terminó la historia con una frase contundente: “No me arrepiento”. Incluso encontró una particular justificación para explicar lo ocurrido: “Era rutina. Es culpa de los aviones que salen a destiempo”. El periodista aclaró, además, que se trataba de episodios ocurridos décadas atrás y marcó una diferencia con el presente: “Hoy te descubren”.

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