El truquito de tener esposa y amante con el mismo nombre

Espectáculos

*El caso de Nito Artaza, que está casado con Cecilia Oviedo y tuvo una relación con Cecilia Milone, revela una situación más frecuente de lo que se cree: la de los hombres que tienen amantes que se llaman igual que la esposa.
*Varios especialistas analizan los mecanismos que entran en juego cuando “la oficial” y “la otra” comparten nombre y hombre.

Cecilia y Cecilia: imposible equivocarse. Nito Artaza llamó durante seis años –según la Milone- por un mismo nombre a dos personas: su esposa y su amante.

¿Tendrían apodos diferentes? ¿Les regalaría flores a las dos el 22 de noviembre, que es el día de Santa Cecilia, casualmente, patrona de la música? ¿Habrá dicho “déme dos” al comprar dijes con la letra C o al elegir una de esas delicadas tazas que vienen con el nombre impreso?

La psicóloga Gabriela Renault explica que, desde lo popular, se supone que cuando el nombre de la esposa y la amante coinciden puede haber menos traición del inconciente, menos posibilidad de equivocarse y “meter la pata” o “deschavarse”, pero la especialista hace hincapié en las otras similitudes del caso: “Las dos Cecilias de Artaza tienen otras cosas en común además del nombre: las dos trabajaron con él, ambas son histrionistas y comparten un perfil que tiene que ver con el mostrarse –asegura Renault-. Por otra parte, en el análisis de Artaza se podría profundizar acerca de cuál es el punto de contacto que tiene el nombre Cecilia con su historia”, dice la psicóloga.


Cuando el nombre de la esposa y la amante coinciden puede haber menos traición del inconciente.    

 


Según Miguel Ángel Maiolino, director de la Academia Newbery, un estudio de abogados y detectives asociados que trabaja muchísimo investigando infidelidades, es común que la amante se parezca físicamente a la esposa o, si es más joven –cosa muy frecuente-, se parezca a la “oficial” unos 10 años atrás.


 


Y hablando de parecidos y nombres repetidos, Javier Martín Camacho, psicólogo y autor del libro Fidelidad-infidelidad en las relaciones de pareja, cuenta la historia de un hombre que eligió armar dos casas idénticas: "Compró dos juegos de mesa iguales, dos heladeras iguales y repitió su hogar en la casa de la amante". Al lado de este señor, resulta que Nito Artaza es un bebé de pecho.


 


Pero Camacho no quiere dejar de señalar que, cuando se trata de infidelidades en el mundo del espectáculo, el conflicto suele alcanzar dimensiones que tienen graves consecuencias: "Cuando se hace pública, la infidelidad genera más dolor y es mucho más difícil de remontar porque resulta más humillante -dice el esecialista y arriesga que tal vez por eso se llegó a realizar amenazas y recurrir a la intimidación que denunció Milone.


 


Ciertamente, una cosa es que lo sepan tu mejor amiga y tu mamá y otra es que salga en la tapa de los diarios, por eso Camacho señala que la angustia se potencia y la posibilidad de perdonar se reduce cuando los testigos y los jueces se multiplican con los medios de comunicación.


 


    La infidelidad llega para sostener un matrimonio en el que algo no funciona pero donde, a la vez, no hay deseo de interrogarse.

Por su parte, Carlos Títolo, de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires, afirma que la infidelidad llega para sostener un matrimonio en el que algo no funciona pero donde, a la vez, no hay deseo de interrogarse. “Esto es así sobre todo de parte de la mujer, que siempre se da cuenta –asegura el psicólogo-, porque el hombre por lo general no se da cuenta si su mujer le es infiel”.


 


Además, Títolo afirma que cuando hay relaciones extra-matrimoniales de tantos años –como en el caso de Artaza-, es indudable que no hay proyecto de pareja y la infidelidad es útil para mantener la rutina y la cotidianeidad del matrimonio, así como para no enfrentar el dolor de la separación.


Las dos Cecilias de Artaza coinciden en muchas cosas, además del nombre.    


Ahora, “la oficial” de Artaza y “la otra” se sacan los ojos a través de los medios y para Renault resulta llamativo que las dos mujeres, de alguna manera, tratan de cuidarlo: “Una Cecilia dice que se trata de un asunto privado de su matrimonio y la otra asegura que guardó el secreto y lo esperó durante 6 años y que ahora habla porque recibió amenazas telefónicas”, dice la psicóloga y se permite pensar en el beneficio secundario que significa, para los tres vértices de este triángulo, el hecho de que se saquen los trapitos al sol: “La temporada terminó y ya no deberíamos estar hablando de estos tres personajes, sin embargo, este escándalo sacó al aire a las dos mujeres y siempre en relación a sus roles en lo laboral. Encima, Artaza disfruta de sentir que se pelean por él”.


 


Coincidencia de nombres, coincidencia de perfiles… ¿coincidencia de intereses? Parece que las dos “Chechus” podrían tener en común mucho más que la “casualidad” de compartir nombre y hombre.

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