*Está cansada del asedio de los fotógrafos, y defiende sus hábitos expuestos por la prensa amarilla.
Lily Allen20'
Lily Allen no se puede decidir: ¿odia las cámaras digitales porque facilitan el trabajo de los paparazzis o le gustan porque las fotos en formato digital se pueden retocar?
En su última actualización de blog, la cantante británica hizo una referencia a los paparazzis que la persiguen por todas partes, ya sea mientras come en Los Ángeles con Lindsay Lohan y Samantha Ronson, o cuando hace topless en una playa en Francia.
Allen escribió en su sitio myspace (desde el que se dio a conocer mundialmente sin necesidad de un contrato con una disquera), que a los 23 años que tiene “no es su culpa” si los fotógrafos “la persiguen”.
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Para darle mayor énfasis a su crítica, Allen dio un argumento de peso: “Tengo 23 años. Ocasionalmente tomo vino en el almuerzo, y nado en topless. Eso, en mi libro, no es un comportamiento para avergonzarse”.
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La joven, que saltó a la fama por su canción “Smile” (Sonríe), expresó que “desearía que nunca se hubiera inventado la cámara digital, porque si los fotógrafos tuvieran que gastar en película para estas fotos no las harían”.
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Sin embargo, Allen reconoce con su habitual desenfado que el formato digital de las fotos la beneficia después de todo: “son más fáciles de retocar”, señala y concluye con un cierre de oro: “no me debería quejar”.
No, Lily, no te quejes, que vas a salir arrugada en las fotos.
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