La casa no sólo late, pronto va a empezar con las palpitaciones

Espectáculos

*A la madrugada, Jessica y Jonathan llegaron más lejos que nunca con los besos y las caricias.

Eran alrededor de las tres y media de la mañana y mientras la mayoría de los habitantes de la casa dormía -exceptuando Gabriel y Juan que jugaban al pool en el living-, Jessica “Osito” Gómez, cada vez más osada, se metió en la cama de Jonathan y comenzó lo más parecido a una noche de sexo desde que empezó esta edición de Gran Hermano.

Como viene sucediendo desde hace al menos un par de semanas y con el campo libre luego de que Mariela diera un paso al costado, Jessica tomó la iniciativa y en la noche aprovechó para sacarle algo más que besos al complacido Jonathan.

Primero lo esperó en el dormitorio casi a oscuras, después se aseguró que él tomara nota de la impactante tanga atigrada que lucía para la ocasión, aunque claro, luego de mostrarla se tapó con una calza. Cuando parecía que ya iba a meterse en la cama, calculadamente decidió que iba a cambiar de musculosa y se desnudó, de espaldas a Jonathan que se hacía el distraído pero no dejaba de mirar.

Finalmente los dos estuvieron en la cama y casi inmediatamente comenzaron los besos, los susurros -Gran Hermano, que no se la quería perder, les pidió que se pongan los micrófonos- y las caricias se hicieron más y más intensas, siempre debajo de las sábanas pero que por los movimientos, se adivinaban bien “hot”.

Sin embargo y como es habitual a esa hora, Telefe terminó la transmisión. Y como la cosa prometía, quedaba el recurso de enterarse qué pasaba por las cámaras del canal de cable -que permanentemente muestra el foco de interés de la casa-, pero curiosamente "tomaba" el soporífero partido de pool de Gabriel y Juan, para después, dedicarle un largo espacio a la preparación de la mesa para el desayuno del otro día.

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