La herencia de Chiche Gelblung: qué pasará con sus medios y su patrimonio

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El periodista construyó durante décadas una carrera que trascendió la televisión y también estuvo vinculada a distintos emprendimientos. Qué ocurre ahora con sus bienes.

La muerte de Chiche Gelblung no solo puso punto final a una de las carreras más extensas y particulares del periodismo argentino. También abrió un proceso sucesorio en torno a su patrimonio personal, sus participaciones empresariales y los distintos proyectos que formaron parte de su recorrido profesional.

A lo largo de las décadas, desarrolló actividades en televisión, radio, medios gráficos y plataformas digitales. Su nombre estuvo asociado a numerosos programas y publicaciones, aunque no todos esos proyectos fueron necesariamente de su propiedad. Por eso, al hablar de su herencia resulta necesario diferenciar entre los bienes personales del periodista, las sociedades en las que pudo haber tenido participación y los derechos correspondientes a producciones o contenidos realizados durante su carrera.

Uno de los emprendimientos que estuvo directamente relacionado con su faceta empresarial fue el portal InfoVeloz, anteriormente identificado también con el nombre Diario Veloz. En los últimos años, el propio Gelblung continuó vinculado a ese proyecto mientras mantenía su actividad en televisión y radio.

Los negocios que formaron parte de su carrera

Gelblung participó en emprendimientos periodísticos que posteriormente cambiaron de manos. Uno de los casos más conocidos fue MinutoUno. Estuvo entre los impulsores del proyecto y posteriormente vendió el medio, que terminó bajo el control del empresario Cristóbal López. El recorrido de este portal es una muestra de que no todos los medios con los que estuvo relacionado durante su carrera quedaron necesariamente dentro de su patrimonio personal.

En los últimos años, su actividad estuvo concentrada también en el ámbito digital: dirigió InfoVeloz y continuó trabajando en diferentes señales de televisión y radios, mientras mantenía una presencia activa en la agenda periodística. Por ese motivo, la sucesión no implica simplemente determinar quién se queda con “los medios de Chiche”. Primero es necesario establecer qué empresas, participaciones, marcas, contratos o derechos estaban efectivamente a su nombre al momento de su muerte.

¿Qué bienes entran en una sucesión?

El patrimonio de una persona fallecida puede incluir mucho más que propiedades. En un caso como el de Gelblung, el proceso sucesorio podría involucrar inmuebles, cuentas y activos financieros, participaciones societarias, vehículos, derechos económicos y otros bienes que estuvieran registrados a su nombre.

También deben analizarse las eventuales deudas y obligaciones pendientes, ya que la sucesión determina tanto los activos como el pasivo del fallecido.

Otro punto importante son los derechos vinculados con su extensa producción periodística: el periodista trabajó durante décadas en televisión, radio, revistas y medios digitales, pero haber participado en un programa o haberlo conducido no significa necesariamente ser propietario de sus derechos.

Los archivos audiovisuales, las grabaciones de programas, las fotografías, las publicaciones y otros materiales pueden estar sujetos a contratos con canales, productoras, editoriales u otras empresas. Por eso, no todo el material generado durante su carrera puede considerarse automáticamente parte de su herencia.

Cristina Seoane y los tres hijos de Chiche Gelblung

En el plano familiar, Gelblung había formado una familia junto a Cristina Seoane, con quien tuvo tres hijos: Federico, María y Magdalena. Los tres ocuparon diferentes lugares en la vida del periodista y algunos también tuvieron vínculos profesionales con sus proyectos.

Federico estuvo relacionado con el ámbito empresarial y con el trabajo en medios; María desarrolló su actividad como docente y también participó en tareas de producción; mientras que Magdalena tuvo una trayectoria más pública, con trabajos como periodista y modelo.

La familia se amplió además con la llegada de siete nietos, una generación que tuvo un lugar importante en la vida personal del periodista.

Desde el punto de vista jurídico, la presencia de cónyuge y descendientes resulta central en una sucesión. En Argentina, tanto los hijos como el cónyuge tienen derechos hereditarios y, en determinadas circunstancias, forman parte de los denominados herederos forzosos. Sin embargo, eso no significa que todos los bienes sean automáticamente repartidos en partes iguales entre ellos.

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