Madonna llenó la noche de Pop y dejó a River "dulce y pegajoso"

Espectáculos

*Más de 70.000 personas bailaron y cantaron esta noche al ritmo de Madonna en el estadio de River

Más de 70.000 personas bailaron y cantaron esta noche al ritmo de Madonna en el estadio de River, donde la reina del pop brindó el primero de los cuatro conciertos que ofrecerá en Buenos Aires y dejó extasiados a sus seguidores con un show repleto de música y acción.

Después de la suspensión del recital previsto para ayer, la diva subió al escenario con una tremenda dosis de energía y abrió el espectáculo con "Candy Shop", una canción incluida en su nuevo álbum, "Hard Candy", para que deliren el público y comience a vibrar el Monumental.

En apenas su segunda visita al país como cantante en 25 años de trayectoria artística -y la primera desde 1993-, Madonna llegó a la Argentina en el marco de su gira mundial "Sticky & Sweet Tour" y ofreció un repertorio que combinó temas nuevos con grandes éxitos, como "Vogue" y "Like a Prayer".

Los más veteranos también se entusiasmaron con "Borderline", "Hang Up" y "La Isla Bonita", mientras que otro grupo de fans, en su mayoría jóvenes, saltó y gritó al compás de "Music" y de "Give It 2 Me", una de las canciones más pegadizas del nuevo CD de la diva, estrenado en abril pasado.

Vestida de negro, la cantante ítalo estadounidense brindó un show a pura adrenalina, acompañada por músicos y bailarines de primerísimo nivel en un escenario enorme, de 83 metros de ancho por 42 de largo y situado a 2,5 metros de altura.

Junto al público, el cantante Vicentico y su esposa, la actriz Valeria Bertuccelli, la conductora de TV Ernestina Pais, la pareja de actores Nancy Duplaá y Pablo Echarry, el productor Daniel Grinbank y su mujer, la actriz Andrea Pietra, el modelo Iván De Pineda y el emprendedor Alan Faena, entre otros famosos, también disfrutaron de un show memorable.

Los fans comenzaron a llegar desde temprano al estadio, sobre todos aquellos que pugnaban por obtener una ubicación privilegiada en el campo, bien cerca de la reina de la música pop, y algunos dijeron a Noticias Argentinas que llevaban días acampando en las veredas cercanas al club de Nuñez.

Es más, incluso antes del comienzo del recital de este jueves, ya había gente haciendo fila a la espera del concierto de mañana, el mismo que debía celebrarse ayer -en el comienzo de esta serie de cuatro shows en River-, pero que fue suspendido a causa de una demora en un vuelo que traía material indispensable desde México, según se informó a la prensa.

El acceso del público resultó bastante fluido, más allá de que era necesario ir a canjear la entrada para poder ingresar hoy al estadio y de que había que sortear tres controles antes de llegar al club -donde las mismas remeras de Madonna que se vendían afuera a 30 pesos costaban 80.

Antes de que la diva entrara en acción para llenar de ritmo y color la noche porteña, el DJ británico Paul Oakenfold permitió que la gente se fuera poniendo en onda, mientras dos "M" gigantes al costado del escenario anticipaban que algo verdaderamente mayúsculo estaba por suceder.

Oakenfold, vestido con pantalón negro, camisa blanca y una campera también oscura, tocó durante poco más de una hora y luego llegó el momento de que se luciera Madonna, que a los 50 años mostró un estado físico impecable y deslumbró con una voz que ya tiene reservado un lugar en la historia del rock.

El concierto empezó a las 21:45, alrededor de media hora más tarde que lo previsto, y junto a seguidores de distintos sitios del país, un buen número de extranjeros dijo presente, en un show en el que los segundos fueron los primeros tras la postergación del espectáculo de ayer.

Esta es la tercera visita oficial de Madonna a la Argentina,  ya que anteriormente lo hizo con su gira del "Girlie Tour", en  1993, cuando brindó dos recitales también en el Monumental, y  luego en 1995, cuando filmó el musical Evita, dirigido por el  británico Alan Parker.

Dejá tu comentario