Murió Willie Colón, el legendario trombonista que marcó el pulso de la salsa urbana
Reconocido por su impronta áspera y combativa, se ganó el apodo de “Malo del Bronx”. Falleció a los 75 años en un hospital de Nueva York.
La salsa internacional perdió a uno de sus referentes más influyentes con la muerte de Willie Colón, figura determinante en la transformación del género y emblema de la escena latina. La noticia fue confirmada oficialmente este sábado.
El artista, apodado el "Malo del Bronx" por su carácter fuerte y su estilo innovador dentro de la salsa urbana, falleció a los 75 años en un hospital de Nueva York, acompañado por su familia más cercana.
"Partió en paz esta mañana. Aunque lloramos su ausencia, nos regocijamos con el regalo eterno de su música", expresaron desde su entorno cuando la información comenzó a replicarse en medios de todo el mundo.
La noticia impactó especialmente en colegas y admiradores, entre ellos su histórico compañero Rubén Blades, quien manifestó su dolor públicamente: "Me resistía a creerlo... Escribiré pronto sobre su vital e importante legado".
En tiempos recientes, Colón también había mostrado su apertura a las nuevas corrientes al destacar el aporte de Bad Bunny a la difusión de la salsa entre públicos jóvenes. "Benito, lo hiciste de una manera reflexiva y respetuosa. Me alegra ver esta evolución", había señalado.
El músico arrastraba secuelas de un grave accidente automovilístico ocurrido en abril de 2021, cuando viajaba junto a su esposa Julia y sufrió una conmoción cerebral, múltiples heridas y una fractura cervical.
Un legado imborrable
William Anthony Colón Román nació en Nueva York, en el Bronx, y se crió en Puerto Rico, país de origen de su familia. Sin formación académica tradicional, forjó su camino desde la calle con su trombón y a los 16 años lanzó su primer álbum, El Malo (1967), con un sonido crudo que rompió con los moldes de la época.
Su asociación con Héctor Lavoe dio lugar a una de las duplas más trascendentes de la música latina, con temas como Calle Luna, Calle Sol y El día de mi suerte, inspirados en la vida cotidiana del barrio.
A lo largo de su carrera también se destacó como arreglista y director, grabó 32 discos y vendió más de 8 millones de copias. Fue, además, uno de los pilares de las Fania All-Stars, la legendaria agrupación creada en 1968 por Johnny Pacheco y Jerry Masucci en Nueva York.
Entre sus obras más emblemáticas se encuentran Oh, qué será, Juanito Alimaña, Pedro Navaja, El gran varón, Talento de televisión, Gitana, Idilio, Sin poder hablar, Tiempo pa' matar, Plástico, Aguanile y El malo, canciones que consolidaron su lugar como uno de los grandes íconos de la música latina.
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