#FilosofíaAplicada: El caso Diwan y la lucha por la verdad
En primera instancia, parecería que poco tiene que ver la filosofía con un caso tan propio de la farándula como el conflicto entre Ariel Diwan y Gisela Bernal producto de la duda al respecto de la paternidad del último hijo de la bailarina. Sin embargo es posible llevar adelante un análisis que, más allá de reflexionar sobre este hecho en sí, nos ponga de manifiesto cómo una actitud filosófica fundamental está presente en casi todas las acciones humanas: la búsqueda de la verdad.
¿Hay algo de filosofía en una pelea mediática que parecería tener como único objetivo aumentar el rating de ciertos programas de chimentos? En principio parecería que no, que la filosofía existe para dedicarse a cosas "más serias" y que no se debería perder el tiempo analizando situaciones como estas. No obstante, si aún se insiste, se puede observar que, como trasfondo, emergen circunstancias para nada triviales y que están presentes en muchas otras dimensiones de la humanidad.
Así pues, podemos señalar tres elementos fundamentales que son intrínsecos a este conflicto entre Diwan y Bernal. En primera instancia encontramos la cuestión ética. ¿A qué nos referimos? Como bien se sabe, el foco del conflicto que trascendió esta semana es la duda al respecto de la identidad del hijo que supuestamente han concebido ambos, duda sembrada por la propia madre quien deslizó la idea de que, en realidad, el padre sería otro hombre. De esta forma, el niño debería portar otro apellido por lo que podemos reflexionar nosotros acerca de si es un acto moral, en primer lugar mentir al respecto de su identidad, y luego si pretender cambiar la misma no configura una actitud antiética. Por ello podemos preguntarnos también qué es lo que constituye un acto moral y cuáles han de ser las perspectivas éticas que nos hacen creer con la autoridad como para juzgar los actos de los demás.
A lo largo de la historia se han desarrollado numerosas teorías acerca no sólo de lo que era la verdad, si no también si podía o no conocerse
Por otro lado, una segunda instancia filosófica la encontramos alrededor del concepto de "identidad". ¿Cuándo alguien comienza a ser ese alguien? ¿Con el acto de nacer, con el acto de ser nombrado o con las decisiones que va tomando a medida que va creciendo? La cuestión de cómo nos constituimos en esto que somos es profunda y compleja. ¿Hay una esencia que nos determina o primero existimos y luego nos hacemos? Por ejemplo, el filósofo norteamericano Saul Kripke consideraba que los seres humanos tenemos una esencia personal que es dada por nuestros padres: de nosotros podrán cambiar cualquier cosa y seguiremos siendo nosotros ya que nuestra esencia surge de las células de los humanos que nos han dado los genes. No obstante esto, ser nombrado, reconocido por una palabra específica también nos dota de identidad porque nos hace encontrarnos diferentes al resto.
Pero más allá de todo esto, quizás la instancia más relevante de todo este conflicto sea la búsqueda de la verdad, ¿quién es el verdadero padre? ¿Cómo se han dado verdaderamente los sucesos? Si bien decíamos que en principio puede parecer un caso superficial, ¿acaso la búsqueda de la verdad no nos ocupa gran parte de nuestras vidas? ¿No sentimos el ferviente deseo de conocerla aún cuando pueda ser que no nos guste? En este sentido, desde aquí pueden dispararse un sinnúmero de cuestionamientos y problemas, comenzando por la pregunta acerca de por qué estamos tan deseosos de obtener la verdad y culminando con la pregunta por su ser.
¿Hay una esencia que nos determina o primero existimos y luego nos hacemos?
¿Qué es la verdad? Podríamos definirla como la condición de acuerdo de un enunciado con la realidad a la cuál se refiere. ¿Pero esto elimina el problema? A lo largo de la historia se han desarrollado numerosas teorías acerca no sólo de lo que era la verdad, si no también si podía o no conocerse. ¿La verdad existe en sí o es una construcción humana? ¿Podemos aprehender qué es ella o sólo debemos conformarnos con una interpretación subjetiva?
De esta manera, podremos llegar a dudar de su constitución intrínseca, pero por algún motivo no dejamos de buscarla ni de pretender haberla alcanzado y luchar por su defensa. Desde que el humano es humano ha intentado acercarse a ella incluso hasta sufrir la muerte por ello; probablemente no se llegue a un nivel tan extremo en el conflicto entre Diwan y Bernal y hasta cabe la posibilidad de que sea una pelea armada para cobrar protagonismo. Independientemente de esto, lo cierto es que ha captado la atención de muchísimas personas que siguen con detenimiento cada una de las novedades. ¿Los moverá solamente el morbo de la vida privada ajena o será una muestra más de que, en todos los ámbitos de su vida, la búsqueda primordial del hombre es la de la verdad?
Temas
Las Más Leídas







Dejá tu comentario