El guitarrista de los Rolling Stones no fue muy generoso al describir a su compañero de banda y casi destruye el mito de su hombría infalible.
No queda duda de que, tras medios siglo de rock, los Rolling Stonesson leyendas vivientes e imbatibles de la música. Pero parte del componente provocativo y explosivo del gruto radica en la siempre inestable relación entre el cantante Mick Jagger y el guitarrista Keith Richards, al punto tal que esta semana el frontman confesó que accedió a una reunión aniversario sólo después de que su compañero de banda se disculpara por ciertos dichos.
Más precisamente, Richards se refirió al tamaño del miembro viril de Jagger y hasta se aventuró a suponer lo mal que lo pasaría la pareja que el cantante tuvo entre 1966 y 1970. "Marianne Faithfull no tenía cómo divertirse con su pequeño amiguito. Sé que tiene un par de bolas enormes, pero no puede llenar el vacío entre ellas", aseguró el guitarrista en su biografía "Life", editada en 2010.
Como era de esperarse, Jagger se tomó a pecho las palabras de su amigo y estalló de rabia, al punto tal que fue necesario que el guitarrista dejara pasar un par de años antes de hablar con el cantante para aclarar los tantos, es decir, para disculparse. Y fue sólo gracias a ese perdón que la banda logró reunirse para ponerse en marcha y planear una gira durante 2013 para conmemorar sus 50 años de carrera, informó la revista Rolling Stone.
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"No quiero hablar mucho del tema más allá de lo que se dijo, pero creo que es bueno que me pidiera disculpas. Fue un requisito, de hecho", confesó airado Jagger a NME, ya sin la desafiante frase de Richards para incomodarlo.
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