Se complica la situación del Mono Navarro Montoya: habría dejado una deuda en un hotel
Luego de recibir un reclamo millonario de un restaurante de Tandil, ahora se suma una presunta deuda con el hotel donde se hospedó.
La estadía de Carlos Fernando Navarro Montoya en la ciudad de Tandil ha dejado de ser recordada por su desempeño deportivo para convertirse en el centro de una controversia financiera que no para de crecer. Al reclamo inicial de un establecimiento gastronómico por una cifra millonaria, se le ha sumado recientemente la versión de una deuda pendiente con el complejo hotelero que lo albergó durante su ciclo como director técnico de Santamarina.
De acuerdo con las informaciones que han cobrado fuerza en la localidad bonaerense, el exarquero no solo mantendría un conflicto con el sector de la restauración, sino que también habría dejado un saldo impago de aproximadamente 5 millones de pesos en el hotel donde residía. Este nuevo dato amplía el espectro del escándalo que envuelve su paso por la institución deportiva tandilense.
El conflicto estalló inicialmente cuando los propietarios de un restaurante local denunciaron públicamente que el exfutbolista acumuló gastos de alimentación durante todo su periodo al frente del club sin haberlos cancelado. “Estuvo un año comiendo de arriba”, expresaron desde el comercio damnificado, señalando la frustración ante la falta de pago por servicios prestados.
En diálogo con C5N, el abogado del restaurante, Ignacio Barrios, aportó detalles sobre el monto y la modalidad del supuesto incumplimiento. “Mis clientes están reclamando una deuda de 10 millones de pesos por una serie de consumos mientras él se estaba haciendo cargo de la dirección técnica de Santamarina”, precisó el letrado. Según su exposición, el mecanismo se basó en la confianza: “El señor Navarro Montoya estaba hospedado en el hotel al lado del restaurante. Se sentaba manifestando que venía de parte de la institución y que estaba todo acordado. Mi cliente de buena fe dijo que no había problema por ser una figura pública y porque tenía confianza”.
Frente a estas acusaciones, las posiciones se encuentran divididas. Por un lado, Navarro Montoya sostiene que los gastos deben ser cubiertos por el club Santamarina. Al respecto, Barrios comentó sobre la estrategia legal del exjugador: “El abogado de Navarro Montoya manifiesta que no tiene que hacerse cargo de los montos, que tiene pruebas suficientes y que lo demostrará en la justicia”. El objetivo de los denunciantes, sin embargo, es netamente económico: “Lo único que buscamos es que mi cliente recupere el capital perdido en un complejo gastronómico golpeado por la economía”.
Por su parte, Santamarina de Tandil emitió un comunicado oficial para despegarse de la polémica. La dirigencia fue contundente al negar la existencia de expedientes judiciales o deudas heredadas. “No existe ni siquiera alguna mediación, ni juicio abierto, ni iniciado”, aclararon, además de “rechazar y repudiar” los dichos del entrenador. La institución asegura que el vínculo contractual con el "Mono" finalizó sin reclamos pendientes de ninguna de las partes involucradas, dejando el conflicto en un limbo legal que, de no mediar acuerdo, terminará resolviéndose en los tribunales.
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