Para el comienzo Samuel “Chiche” Gelblung presentó a Silvina Luna describiendo los notorios cambios que la ex vedette mostraba en su cabello y Luna contó que el look tenía que ver con los cambios que siempre está tratando de darse a su vida.
Enseguida la actriz y modelo contó que además de participar en diferentes eventos y trabajar para la productora Pol-ka, se acababa de empezar a convivir con su novio “en realidad él se mudó a mi casa” dijo incómoda “me lo presentó una amiga y es mi primer intento de convivencia en pareja”.
“¿Tenés un drama con la obesidad, tu papá era gordo?” preguntó más adelante Gelblung “no, él no era gordo aunque yo le hacía chistes con eso” contó “murió hace un mes, tenía 51 años y bueno, perdí a mi papá y a un gran amigo” contó con lágrimas en los ojos.
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De vuelta al tema del sobrepeso., Silvina Luna quiso dejar las cosas en claro “la verdad es que aumenté una sola vez en mi vida y es cuando estuve en la casa de Gran hermano, pero siempre me cuidé comiendo sano y haciendo ejercicio y yoga” aclaró.
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Más adelante contó por qué abandonó las plumas “sentía que estaba en un ambiente que no era mi lugar, para ser vedette tenés que ser mediática y a mi eso no me va” y amplió “hice cuatro años un éxito como el Champán las pone mimosas y me bajé para poder pensar y explorar otros caminos, ahora mismo estoy estudiando dos ofertas para hacer una comedia en la calle Corrientes”.
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De un cuerpo exuberante, Luna contó que varias veces había recibido ofertas para posar en la revista Playboy “ni por toda la plata del mundo haría un desnudo, menos ahora que estoy menos expuesta, no quiero encasillarme” dijo segura.
Por supuesto, la enemistad que mantiene desde hace años con Pamela David no podía estar ausente, aunque Silvina dio por superada la pelea “eso pasó hace mucho pero ahora cada uno está en su camino y yo no tengo más nada que decir”.
Para el final Silvina Luna contó sus comienzos, cuando con solo 17 años llegó desde Rosario para abrirse camino en la actuación “vine a una pensión en Congreso y me mantuve por tres meses con la plata que me había dado mi papá” contó con nostalgia “después empecé a trabajar como recepcionista en un restaurante, modelé, pero la gran oportunidad me llegó con Gran hermano” aceptó con una sonrisa y se despidió admitiendo que si, la belleza le abrió mucha puertas.
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