La actriz se jugó y dejó todo para irse junto a su nuevo amor, el futbolista Daniel Osvaldo. Pero al llegar al país del Calcio se encontró con un pasado que puede traer consecuencias.
La actriz Jimena Barón y el futbolista Daniel Osvaldo se conocieron, se enamoraron y comenzaron a vivir un intenso romance. Tan intenso que a unos meses de comenzada la relación ella dejó todo y se fue Italia. Pero cuando todo parecía perfecto, Elena Braccini apareció en escena. La italiana es la esposa del jugador y madre de sus dos hijas, Victoria de tres años y una beba de un mes.
Pero la historia no sería tan feliz como parece. Según transcendió en los medios italianos, Daniel Osvaldo comenzó su relación con Barón cuando aún no estaba separado definitivamente de quien fue su esposa durante seis años, Elena Braccini, quien, además, cuando comenzó el romance del delantero y la actriz argentina, estaba embarazada de la segunda hija del matrimonio.
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En una entrevista para la revista Chi de Italia, la joven italiana habló del daño que le causó la separación mientras cursaba el segundo embarazo: "Daniel Osvaldo tiene un corazón de oro, pero lleno de fragilidad, la separación me hizo mucho daño espero que el siga viendo a sus hijas y que me respeten por que éramos el uno para el otro pero ya no, él puede hacer su vida que sea feliz".
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"Él se dedicó desde muy joven al fútbol y le faltó diversión en su vida, cosa que está haciendo ahora, también nosotros nos casamos muy jóvenes y él está disfrutando ahora las mieles del éxito y del reconocimiento", explicó Braccini a los medios de su país, cuando la noticia del nuevo affaire de su esposo salió a la luz.
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