La promesa del custodio de Pol-Ka antes de ser asesinado

La viuda del custodio Carlos Rostirola relató lo que su marido imaginaba en caso de tener que enfrentarse a mano armada con delincuentes. Esta mañana murió uno de sus asesinos y el otro sigue prófugo.

Claudia Díaz, la viuda de Carlos Rostirola, el custodio de Adrián Suar asesinado a balazos frente de la productora Pol-Ka, aseguró que "los delincuentes hijos de perra me arrebataron a mi marido, me lo sacaron por nada, me lo mataron como un perro. Me destrozaron la vida", sostuvo Díaz.

Aseguró que su marido "repetía siempre" que "si lo mataban, él me prometió que se iba a llevar a uno y lo cumplió".

La conmovida mujer aseguró por Radio 10 que su pequeña hija de cinco años tenía miedo de que a su padre le sucediera algo por su arriesgada profesión, al punto de que "hace unas semanas ella estaba aterrorizada por el tema de los robos y tenía miedo que mataran a su padre". Reveló que la niña debió ser sometida a un tratamiento psicológico por ese motivo.

"Quiero que haya justicia pero acá todo queda en la nada. No quiero saber nada de los políticos. Son todos corruptos", afirmó la viuda.

Esta mañana, murió el delincuente se encontraba en el Hospital Tornú, con custodia policial, a donde había sido trasladado después de un tiroteo en el que había sido herido por el sargento retirado, de 59 años.

El custodio fue asesinado a balazos por motochorros cuando llegaba de realizar un trámite bancario a la productora de televisión, en el barrio porteño de Palermo, donde realizaba tareas de seguridad.

El ex efectivo era uno de los dueños de la empresa MACRO Seguridad S.R.L., que brinda custodia a la productora de Adrián Suar desde hace más de 10 años. La ministra de Seguridad, Nilda Garré, confirmó el hecho "con inmenso dolor", a través de la red social Twitter, y envió su pésame a la familia.

El hecho ocurrió alrededor de las 13.30 en la puerta de la productora, ubicada en Jorge Newbery 3449, cuando Rampirola se enfrentó a un delincuente que también terminó herido con un tiro en la entrepierna.

El custodio había ido con otra empleada de seguridad hasta un banco donde, según contaron a la Policía ejecutivos de Pol-ka, no retiraron ni depositaron dinero, sino que hicieron un trámite relacionado a una tarjeta de crédito.

Al regresar en auto a la productora, ambos fueron abordados por un asaltante que se bajó de una moto armado con una pistola calibre 9 milímetros.

Motochorros y asesinos

"En cuanto bajaron de su vehículo, se bajó uno de los delincuentes de la moto y le empezó a pedir `dame la plata, dame la plata" y ahí fue cuando él, seguramente, sintió en riesgo su vida y sacó su arma", relató a la prensa Víctor Vangio, gerente de Recursos Humanos de Pol-Ka.

En el lugar se originó un forcejeo y luego un enfrentamiento en el que tanto el ladrón como el policía retirado resultaron baleados, mientras que el prófugo que manejaba la moto logró huir.

Rampirola quedó gravemente herido, baleado en el pecho y en una pierna, y fue trasladado de urgencia al centro asistencial más cercano, el sanatorio De Los Arcos ubicado en la avenida Juan B. Justo 909 de Palermo.

El helicóptero de la Policía Federal aterrizó en el helipuerto de dicho sanatorio a la espera de que los médicos determinaran si era necesario un traslado al Hospital Churruca.

Sin embargo, los médicos de la clínica no pudieron estabilizarlo y Rampirola murió en el quirófano por la gran cantidad de sangre que había perdido, ya que uno de los balazos lo recibió en la arteria femoral, que atraviesa toda la pierna, confió un jefe policial.

"Realmente estamos muy dolidos, el presidente de la compañía (Fernando Blanco) estuvo con él en todo momento, acompañamos a su familia y lamentamos profundamente este hecho", dijo el gerente de Recursos Humanos de Pol-Ka.

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