Juan Palavecino, de 43 años, y su esposa fueron abordados por cuatro delincuentes, cuando se encontraban en la puerta de su domicilio.
Mariela, esposa de la víctima
Cuatro delincuentes fuertemente armados hirieron gravemente de tres balazos a un empleado de la central de Atucha II porque salió en defensa de su familia, luego que los brutales forajidos tomaran como rehenes a las víctimas dentro de su vivienda, en la localidad bonaerense de Zárate.
La esposa del hombre fue golpeada y atacada a mordiscones por los marginales, que lograron fugar. Los sujetos mantuvieron cautivos a la pareja, a los tres hijos adolescentes del matrimonio, a un primo de los chicos y al padre de la mujer.
El hecho se produjo cuando Juan Palavecino, de 43 años, arribó a su finca, situada en Ameghino al 2800. El hombre, que se desempeña como supervisor en la central de Atucha II en Lima, ingresó al garaje de la casa en su camioneta Chevrolet Meriva, luego que su esposa, de nombre María Fernanda Benicelli, de 39 años, le abriera el portón. La mujer se disponía a cerrarlo, pero entonces aparecieron en escena 4 ladrones. Mariela, esposa de la víctima indicó a C5N que a su marido "le dieron tres balazos: en la ingle, en el brazo y en la pierna. El de la ingle fue el más peligroso porque estaba cerca de la aorta".
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En el lugar se encontraban los tres hijos del matrimonio (Ludmila, de 18 años, Micaela, de 16, y Juan Cruz, de 14), un primo de los adolescentes (Leandro Benicelli, de 13), y Angel Mariano Benicelli, de 73 años, que es padre de María Fernanda.
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"Luchamos todos, por la vida de él y por la nuestra. Nunca pensamos que nos iba a pasar esto. Mis hijos están asustados, es muy feo que esta gente se meta en tu casa, en tu intimidad", añadió Mariela.
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Los delincuentes tomaron como rehenes a las víctimas y las agredieron a golpes, a la vez que obligaron a Palavecino a colocarse boca abajo en el suelo. Los integrantes de la banda robaron 700 pesos y luego se dispusieron a cargar un plasma y un reproductor de DVD en la camioneta Meriva. Uno de los sujetos le quitó el teléfono celular a Juan Cruz y,ante esta situación, el pibe comenzó a insultar al malviviente.
"Un delincuente me tenía apuntada en la cocina. Uno de los delincuentes nos empezó a gritar a mí y a mi hijo. Fueron decididos a todo y para mí estaban drogados. Los cuatro estaban armados. Hay que pasar por esas situación y por ese momento: eran ellos o nosotros", comentó la mujer.
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