La historia secreta del narco de Tortuguitas y la tristemente célebre "Brigada Panqueque"
“El mejor engaño del diablo es hacerle creer al mundo que no existe”, dice el criminal Kaysar Soze (interpretado por Kevin Space) al agente de Aduanas David Koujan (Chazz Palmintieri) durante un interrogatorio policial en una memorable secuencia del film Los Sospechosos de Siempre.
Ernesto Lorenzo, alias “Mayor Guzmán” (19 de octubre de 1949), detenido hace unos días en su vivienda de Tortuguitas durante un megaoperativo antidrogas, en el cuál se decomisó cerca de una tonelada de cocaína, tuvo durante muchos procedimientos policiales la habilidad de hacerle creer a la justicia que él no existía. Al menos, no existía en el contexto de los delitos que le imputaban.
Logró confundir a las autoridades haciéndoles creer que sólo era el chofer del más cruel parapolicial que existió en la Argentina: Aníbal Gordon alias el viejo, el coronel, el jovato, comodoro Escurra o coronel Silva, los últimos dos sus pesudónimos durante la última dictadura militar. Eran tiempos de los doble agentes, de las dobles identidades; tan comunes hoy y siempre, en el mundillo del espionaje.
Ernesto Lorenzo fue detenido en su casa de Tortuguitas pero difícilmente se le pruebe alguna función en la jefatura de la banda de narcos que exportaba cocaína a España. No sólo por la capacidad que demostró siempre el Mayor Guzmán en el terreno de inventar coartadas para ocultar sus andanzas delictivas, sino porque una organización criminal, como la que se intenta desbaratar, suele tener cabecillas a nivel de cualquier ejecutivo de multinacional. Sólo con esos cerebros del crímen organizado se puede intentar movilizar mas de 30 millones de euros en narcóticos.
Hay que ver si esta vez caen en manos de la Justicia los gerentes de esa tremenda organización delictiva o si la línea de flotación de las detenciones se limita a la figura del “Mayor Guzmán”.
En numerosas causas judiciales se lo vincula a una organización curiosamente denominada “Brigada Panqueque”. La historia de esta organización nacida a la sombra de la banda de Anibal Gordon, señala que el “Mayor Guzmán”, utilizando credenciales falsificadas de todo tipo y pelaje (su profesión inicial fue reportero gráfico, antes de dedicarse al delito), realizaba secuestros extorsivos desde 1973.
Si en el transcurso de uno de esos delitos era descubierto por fuerzas policiales, apelaba a la coartada de sostener que realizaba procedimientos antiterroristas. Además, cuentan que durante uno de esos secuestros (de un agente de la Bolsa de Comercio), cuando intentó cobrar el rescate fue detenido por la policía y mostrando una credencial apócrifa de la revista “Mundo Diplomático” logró zafar de los agentes federales.
Allí fue cuando Anibal Gordon le reprochó en presencia de otros miembros de su banda: “Vos sos un panqueque, te das vuelta en el aire según tu conveniencia”. De esa ocurrencia, el grupo de Gordon ideó la denominación de “Brigada Panqueque”, cuando se dedicaban a los delitos comunes, y era simplemente “La Banda del Viejo” si salían a cometer tropelías como grupo parapolicial en la época de la dictadura militar.
En el libro Buenos Muchachos (La industria del secuestro extorsivo en la Argentina), el periodista ya fallecido Carlos Juvenal, escribió: "(...) Dos semanas después se llevaron a un cambista llamado Máximo Intaglieta, al que persuadieron que lo mejor para él era pagar 200.000 dólares... a los pocos días pagó lo requerido por Gordon.... La causa la llevó el juez de Instrucción Alfredo Oliván, solo procesó a Ernesto Lorenzo que fue absuelto...”.
En diciembre de 1992 Ernesto Lorenzo fue detenido en los alrededores de la Plaza San Martín cuando intentaba resucitar a la “Brigada Panqueque” (ya muerto en dudosas circunstancias su jefe Anibal Gordon) en un frustrado asalto a una sucursal del Banco Lloyds.
El juez federal Ricardo Wechsler no creyó la identidad falsa de reportero gráfico que intentó presentar la defensa de Ernesto Lorenzo y lo procesó por delitos varios. Ya había sido procesado y condenado por el secuestro de Guillermo Patricio Kelly, pero, por esos manejos extraños de la Justicia, siguió libre después de varias condenas y su reincidencia inclaudicable en el delito.
Una curiosidad: El 25 de octubre de 1988, el último acto del entonces fiscal Aníbal Ibarra antes de retirarse de la Justicia fue una acusación de 90 carillas contra la “Brigada Panqueque” en la causa 2231 por el cargo de asociación ilícita.
Al parecer, esa causa se “extravió” en los laberintos de Tribunales y nunca se conoció condena contra los acusados. Ernesto Lorenzo entraba y salía de las condenas judiciales con la misma facilidad con la que el diablo de “Los Sospechosos de Siempre” engaña al mundo con hacerle creer que no existe.
Con sus antecedentes y esa tonelada de cocaína que estaban por exportar a España, solo el tiempo y la Justicia argentina dirán si esta vez la suerte le juega a favor al “Mayor Guzmán”, cerebro de la tristemente célebre “Brigada Panqueque” y ahora detenido por narcotraficante.
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