Las sabias reflexiones del filósofo chino sobre la utilidad del vacío y la forma

Lifestyle

Una premisa que nos ayuda a poner el foco en el valor de lo inmaterial que no apreciamos, pero que nos es útil en nuestro día a día.

Lao Tsé, uno de los filósofos más influyentes de la historia de China, pronunció hace más de dos milenios una de las reflexiones sobre el bienestar y el crecimiento personal que más ha perdurado en el tiempo: «Moldeamos la arcilla para hacer una vasija, pero es el vacío interno lo que contiene aquello que vertemos». Una frase que resume a la perfección la importancia de lo invisible.

Es considerado como el fundador del taoísmo, una corriente filosófica y espiritual que tuvo su origen en la antigua China. Los expertos lo sitúan entre los siglos VI y IV antes de Cristo.

El pensamiento de Lao Tse

La famosa metáfora de la vasija tiene un trasfondo que encierra una de las ideas capitales de su filosofía: el valor del vacío. El filósofo considera como uno de los elementos clave el hecho de mirar hacia el entorno y ver todo aquello que nos rodea antes de llevar algo a cabo.

«Treinta radios convergen en el centro de una rueda, pero es el agujero del medio lo que hace útil al carro», escribió también en uno de los pasajes más citados del Tao Te Ching. Una visión que defendía que la simplicidad puede aportar mucho más bienestar que la acumulación constante.

El pensamiento de Lao Tsé también ha resultado de gran influencia en otras corrientes filosóficas y religiosas de Asia. El taoísmo, basado en la idea del Tao, traducido al español como camino, propone vivir en armonía con la naturaleza y evitar la lucha constante contra el curso natural de las cosas. Frente a la imposición del exceso de control, el filósofo defiende vivir bajo la premisa del wu wei, traducido comúnmente como «dejar fluir».

Temas

Dejá tu comentario