Un mirador que redefine el concepto de rooftop porteño
Coctelería de autor, cocina fusión y una escenografía deslumbrante se combinan en Bestial Fly Bar, un piso 11 de Palermo que cautiva a todos los sentidos.
En la intersección de Santa Fe y Humboldt, en el corazón de Palermo, se esconde —a once pisos de altura— un espacio que no sólo ofrece una de las vistas más privilegiadas de la ciudad, sino que también despliega una propuesta gastronómica y visual excepcional. Se trata de Bestial Fly Bar, un rooftop que transforma cada visita en un espectáculo donde la cocina, la coctelería y la ambientación se fusionan para crear un universo propio.
Desde el primer paso, el impacto es inmediato. El salón, con sus ventanales corredizos que enmarcan la ciudad, está concebido para impresionar: pisos de ónix que reflejan luces cálidas, vegetación exuberante que convive con estructuras metálicas iluminadas y un mobiliario que juega entre lo sofisticado y lo atrevido. La barra central, imponente y rodeada de sillones en animal print, se convierte en el núcleo social del lugar. Por cada rincón, detalles artísticos y esculturas de gran tamaño invitan a detenerse y observar.
Un concepto que combina arte, sabor y altura
La experiencia en Bestial Fly Bar no se limita a la vista ni a la ambientación. La parte gastronómica, que cuenta con la coordinación del manager Gastón “Tonga” Rodríguez, se basa en una fusión que recorre sabores nikkei, latinoamericanos y europeos. Entre las entradas destacan los langostinos crocantes en panko con salsa de maracuyá, las croquetas de ají de gallina o los ceviches que combinan salmón rosado, palta y boniato glaseado. Respecto a los platos principales, conviven el ojo de bife braseado con papas rústicas, los raviolones de bondiola al Malbec o el risotto de lomo salteado con salsa huancaína. También hay opciones frescas y vegetarianas, como el poke de salmón con huevo poché y salsa nikkei.
La coctelería es un capítulo aparte. Inspirados en personajes icónicos, las creaciones se sirven en vasos-escultura con forma de cabeza, que se han convertido en marca registrada del lugar. Desde el “Jack” —una mezcla de ron dorado, néctar de piña, limón y caramelo— hasta creaciones que evocan a Frida Kahlo, Carlos Gardel o Lady Di, cada cóctel es un guiño de humor, diseño y creatividad.
A partir de los jueves y hasta los domingos, la atmósfera se intensifica con DJ sets en vivo, performances lumínicas y shows de bailarinas, transformando el rooftop en un escenario ecléctico que late al ritmo de la noche porteña. Entre la música, las luces y el aroma de los platos, la sensación es la de estar en una burbuja suspendida sobre la ciudad.
Visitar Bestial Fly Bar es descubrir que, en el piso 11 de Palermo, hay mucho más que un bar: se trata de una experiencia sensorial completa que combina vista, sabor y espectáculo en un mismo lugar. Una propuesta que, una vez vivida, se vuelve inolvidable.
Dónde queda Bestial Fly Bar
Bestial Fly Bar se encuentra en Humboldt 2495, piso 11, Palermo, y cuenta con estacionamiento propio, un detalle que lo distingue, dada su ubicación en una de las zonas más concurridas de la ciudad.
Instagram: @bestial.flybar
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