Engaño, violación y asesinato
El sábado a la tarde, ella lo citó a él en la iglesia evangélica del barrio 24 manzanas. Hay testigos que lo vieron llegar a él, Ariel Ozán, con su esposa y el bebé de ambos.
Los mismos testigos lo vieron a solas con Patricia. Ardiles fue víctima de un ataque aberrante. La golpearon, la ataron, la violaron, le dispararon con un aire comprimido, y la asfixiaron. Brutalidad total.
Por el caso, detuvieron a Ozán. Ahora, un cotejo de ADN será decisivo para determinar si es el asesino, como sospecha la fiscal María Sánchez. Las uñas de la víctima, y su intento por defender la vida, podrían ponerle nombre definitivo al asesino.
Los vecinos ya dictaron su sentencia. Para ellos fue Ozán, y por eso le quemaron la casa. No tienen dudas.
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