El mejor tuitero sobre atletismo en España vive en la calle

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Joaquín Carmona cosechó seguidores en Twitter por su conocimiento sobre atletismo, pero la pandemia de Covid-19 dejó al descubierto su situación vulnerable.

Joaquín Carmona reunió miles de seguidores en Twitter con su cuenta sobre atletismo, @Jokin4318, en la que informa datos y contenidos de manera asidua desde julio de 2010. En su perfil consta que reside en Madrid y de hecho muchas de sus publicaciones son sobre el equipo olímico de España, pero nadie sabía más de él y por eso la sorpresa por el hiato inexplicable de tres meses en su cuenta.

Pero, ¿a dónde se había metido el gran conocedor del atletismo de España en Twitter? La última publicación de Carmona en Twitter fue el 15 de marzo de 2020, fecha en que comenzó la cuarentena más estricta en España con motivo de la pandemia de coronavirus.

"El último tuit lo puse en la estación de Atocha el día que empezó el Estado de Alarma y la policía me ordenó que me fuese antes de cerrar todo. Desde entonces no tengo dónde encender la computadora ni dónde cargar la batería", reveló Carmona esta semana, cuando el periodista Alfredo Varona lo encontró en una plaza de Madrid y decidió contar su historia en el sitio La Bolsa del Corredor.

Carmona, un vasco de 46 años que se mudó a Madrid cuando tenía 19, contó que prefiere evitar los albergues para indigentes por las historias que le contaron sobre esos sitios y que llegó a sacar comida de los tachos de basura para paliar el hambre. Cuida su higiene en baños públicos a los que accede por 50 centavos de euro y se hizo de un colchón cuando ya estaba en la calle.

"Quiero volver a Twitter pero es que no puedo", explicó el hombre, que cayó en la indigencia una vez que se vino a pique su puesto de helados en la calle Orense de Madrid.

Desde que se quedó sin negocio Carmona vive de changas y administra su dinero lo mejor que puede ("de lo poco que he ganado es de lo que voy tirando porque yo no gasto nada", apuntó) y a veces se las tiene que ver con gente que intenta pegarle, o con la policía cuando lo ven escribiendo en su computadora y creen que se la robó.

A partir de la publicación de la historia de Carmona se inició una campaña para recaudar fondos que le permitan subsistir haciendo lo que le gusta, que es escribir de atletismo en Twitter con datos y precisiones.