La mujer se sometió a exámenes de VIH y hepatitis tras realizarse el diseño, pero el magistrado no consideró que los resultados fuesen concluyentes.
Un juez de Nueva Gales del Sur, en Australia, le prohibió a una mujer de 20 años amamantar a su hijo de 11 meses después de hacerse un tatuaje en el pie y otro en el dedo de la mano. La decisión es parte de un conjunto de reglas establecidas en el litigio por la custodia del niño.
El juez federal Matthew Myers le concedió el 5 de junio pasado la custodia física del niño a la madre, quien fue identificada sólo como la señora Jackson, y ordenó que ambos vivieran con la abuela de la mujer en la localidad de Newcastle, Nueva Gales del Sur, informó el sitio Sydney Morning Herald.
Pero además, el magistrado le prohibió a Jackson darle de mamar al pequeño a pedido del padre del niño, identificado como el señor Macek, quien consideró que ponía en riesgo la salud del menor debido a que podría haberse contagiado el VIH o los tipos de hepatitis B y C en el proceso de hacerse los tatuajes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Es la opinión de la corte que no es conveniente para el niño que su madre continúe amamantándolo, así que en esas circunstancias se le concede al padre su pedido de que deje de amamantarlo", resolvió Myers tras comprobar que Jackson se había hecho los tatuajes el 6 de mayo y había fumado marihuana el 22 del mismo mes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Justo después de hacerse los tatuajes, Jackson perdió la custodia física de su hijo, que se fue a vivir con su padre y abuela paterna. Actualmente el juez del caso dictaminó que el niño vuelva a vivir con su progenitora, pero le concedió varias visitas semanales a Macek.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tanto Macek como Jackson probaron que no habían consumido drogas recientemente y la mujer también se sometió a exámenes de VIH y hepatitis B y C, que fueron negativos. Sin embargo, el juez consideró que ella podía estar en el período "ventana", en el que las enfermedades aún no se detectan en la sangre.
El juez Myers obligó a la ex pareja a comprometerse a no consumir estupefacientes 48 horas antes de reunirse con el pequeño y a "no participar de hechos delictivos" cuando están con él.
Además, el magistrado pidió que la abuela de Jackson y la madre de Macek estén presente en sus respectivas casas cuando el niño esté de visita para asegurarse de que haya un adulto responsable a cargo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario