Ecuador, Venezuela, Bolivia, Cuba y Nicaragua condenaron el Golpe en Brasil
Los presidentes Correa y Maduro retiraron a sus representantes diplomáticos. Denunciaron además en una reunión ordinaria de la OEA la avanzada "del imperialismo y la oligarquía contra los gobiernos revolucionarios y progresistas de América Latina y el Caribe".
En mayo, Quito había llamado a consultas a su embajador en Brasil, Horacio Sevilla, que desde entonces no volvió al puesto y en junio fue nombrado representante permanente de Ecuador ante Naciones Unidas. Por lo que el máximo representante de Ecuador en Brasil era hasta ahora Santiago Javier Chávez Pareja, como encargado de negocios.
Ecuador advirtió entonces que de concretarse la separación definitiva del cargo de Rousseff "reaccionaría con mayor radicalidad".
Venezuela "ha decidido retirar definitivamente a su Embajador en la República Federativa de Brasil, y congelar las relaciones políticas y diplomáticas con el gobierno surgido de este golpe parlamentario", subrayó la cancillería en un comunicado.
Poco después se conoció una declaración del gobierno cubano, que rechazó "enérgicamente el Golpe de Estado parlamentario-judicial que se ha consumado" en Brasil.
El pronunciamiento señala que la destitución de Rousseff constituye "un acto de desacato a la voluntad soberana del pueblo que la eligió" y supone "otra expresión de la ofensiva del imperialismo y la oligarquía contra los Gobiernos revolucionarios y progresistas de América Latina y el Caribe, que amenaza la paz y la estabilidad de las naciones".
En el ámbito de la OEA, se reportaron además las condenas de Bolivia, Venezuela y Nicaragua.
"Aunque aún este Consejo no se haya dado por enterado, se ha dado un golpe de Estado parlamentario en el país más grande de Suramérica", exclamó el embajador de Bolivia ante el organismo americano, Diego Pary, frente a una reunión ordinaria que transcurría sin comentarios en torno a lo que sucedía en Brasil.
" Creíamos que la democracia estaba consolidada pero esto nos muestra que la democracia siempre estará frente a los desafíos siniestros de la oscura historia antidemocrática", añadió.
A su turno, la representante alterna de Venezuela, Marlene Da Vargem, salió en respaldo del diplomático boliviano y subrayó la ilegitimidad del juicio político en una democracia en la que "sólo los ciudadanos pueden decidir".
El nicaragüense Luis Exequiel Alvarado opinó que "las fuerzas regresivas del hemisferio siguen trabajando para provocar Golpes de Estado en contra de los gobiernos progresistas de la región".
Los demás representantes guardaron silencio después de estas intervenciones, con la excepción de la delegación de Brasil, que se limitó a agradecer la "solidaridad en este momento difícil de nuestra historia" y aclarar que habrá nuevos pronunciamientos sobre este asunto en el futuro.






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