Donald Trump desestima el derecho internacional: "Mi propia mente es lo único que puede detenerme"
En una conversación con The New York Times desde el Despacho Oval, el mandatario estadounidense afirmó que su moral personal es el único freno a su autoridad ejecutiva.
Foto: The New York Times.
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En lo que analistas consideran la declaración más cruda de su doctrina de gobierno, el presidente Donald Trump ofreció una visión sin filtros sobre el ejercicio del poder en la Casa Blanca, en plena escalada de tensión por la intromisión de Estados Unidos en Venezuela.
Durante una entrevista concedida a The New York Times, el mandatario fue consultado sobre los límites que rigen su gestión, a lo que respondió de manera tajante y admitió: “Mi propia mente. Es lo único que puede detenerme”.
Uno de los puntos más polémicos del encuentro fue la postura de Trump respecto a la normativa global. Para el mandatario, el derecho internacional no representa una obligación ineludible para Washington. En esta línea, manifestó que no considera necesaria dicha normativa para guiar sus acciones, aunque aclaró que su intención no es "hacer daño a la gente".
En tanto, al ser cuestionado sobre el respeto a las leyes globales, el republicano supeditó la validez de estas a la "definición" que la prensa tenga sobre el marco legal vigente, relativizando los consensos diplomáticos históricos.
Expertos en política internacional coinciden en que estas declaraciones del mandatario norteamericano consolidan una visión del mundo donde los tratados y convenciones quedan en segundo plano frente a la fuerza nacional. Según esta postura, ante un conflicto de intereses entre potencias, debe ser la capacidad de imposición de Estados Unidos —y no el arbitraje internacional— el factor determinante del desenlace.
Pese a su visión expansiva de la autoridad ejecutiva, el inquilino de la Casa Blanca admitió haber encontrado barreras en la práctica cotidiana: reconoció dificultades para aplicar represalias directas contra adversarios políticos o "castigar" a instituciones que le desagradan.
Trump mencionó además las complicaciones legales para desplegar a la Guardia Nacional en ciudades cuyos gobiernos locales ofrecen resistencia activa a sus políticas de seguridad.
De acuerdo con analistas, la declaración de Trump debilita la confianza en los organismos multilaterales (ONU, OEA, OTAN) y sugiere un intento de expansión de las facultades presidenciales por encima de los controles del Congreso.
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