Luna de miel con Delcy Rodríguez: Donald Trump suspendió un segundo ataque a Venezuela
El presidente de Estados Unidos advirtió que a pesar haber suspendido un segundo ataque "todos los barcos permanecerán en su lugar por motivos de seguridad".
Donald Trump
Tras reconocer que no cree en el derecho internacional y que el único límite que admite a su poder es su "propia moral", el presidente Donald Trump anunció este viernes que suspendió temporalmente un segundo ataque de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos tenían previsto lanzar sobre Venezuela.
En medio de la luna de miel que mantiene con Delcy Rodríguez y el resto de la cúpula del régimen chavista que quedó al frente del Palacio de Miraflores tras el secuestro de Nicolás Maduro, Trump, quien ya echó mano a las ingentes reservas petroleras de Venezuela aseguró que las autoridades de ese país, controladas ahora por Washington, "están cooperando eficazmente".
En este contexto anunció en redes sociales su decisión de cancelar una segunda oleada de ataques tras la liberación de "un gran número de presos políticos" en ese país.
"Venezuela está liberando grandes cantidades de presos políticos como señal de que están 'Búsqueda de la paz'", afirmó el mandatario republicano en un mensaje publicado en su plataforma Truth en el que consideró que "este es un gesto muy importante e inteligente" de parte del gobierno de Delcy Rodríguez.
Y adelantó que las grandes petroleras “invertirán al menos 100 mil millones de dólares” para extraer el petróleo de Venezuela y canalizarlo hacia los Estados Unidos.
De todos modos dejó en claro que la espada de Dámocles sigue pendiendo sobre los venezolanos: "he cancelado la segunda ola de ataques, prevista previamente, que parece innecesaria. Sin embargo todos los barcos permanecerán en su lugar por motivos de seguridad".
La moral de Donald Trump
En diálogo con The New York Times Trump aseguró que el único freno a su autoridad ejecutiva es su "propia moral". Ante la consulta sobre los límites de su gestión, el mandatario fue contundente al declarar: "Mi propia mente. Es lo único que puede detenerme".
Ante el extendido reclamo global para que respete los lineamientos del derecho internacional Trump no tuvo problema alguno en admitir que no considera necesaria dicha normativa.
Para los analistas, estas declaraciones representan el reconocimiento más directo de su visión del mundo, basada en la supremacía estadounidense. Esta postura sostiene que la fuerza nacional, y no los tratados o convenciones, debe ser el factor determinante cuando surgen conflictos entre las potencias globales.
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