Estupor en un vuelo a Turquía por un criminal que mordió y escupió a pasajeros cuando lo subieron al avión

Mundo

Un hombre condenado por delitos sexuales en el Reino Unido fue extraditado esta semana a Turquía, lo que causó un revuelo asqueroso en el viaje a Estambul.

Un vuelo de la low cost Wizz Air a Estambul se convirtió en una verdadera tortura para sus cientos de pasajeros debido a la presencia de un hombre que fue subido a la fuerza al avión para ser extraditado a Turquía.

Un video tomado desde el interior de la cabina del Airbus da cuenta de los gritos, los forcejeos y los ataques del pasajero que fue extraditado el miércoles pasado, 13 de mayo, tras cumplir una condena por delitos sexuales en el Reino Unido.

La situación llegó a tal extremo de violencia y degradación que los oficiales del Ministerio del Interior del Reino Unido tuvieron que retenerlo del chaleco de alta visibilidad para poder escudar al resto de los pasajeros.

"Fue una experiencia horrenda y muy traumática. Nadie nos advirtió sobre lo que pasaba y que él vendría en el vuelo", señaló Kevin Leeson, de 50 años, en declaraciones reproducidas por el tabloide británico The Sun.

deportado

Leeson y su pareja, Dawn Thomas, habían partido de Bristol al Aeropuerto de Gatwick, a las afueras de Londres, para abordar el vuelo W95729 de la low cost Wizz Air con destino a Estambul, en Turquía.

Pero lo que debía ser un viaje de placer se convirtió en una pesadilla a miles de metros de altura, que empezó con los forcejeos en tierra y siguió con 90 minutos de viaje llenos de gritos, escupitajos -algunos de los cuales aterrizaron sobre la Leeson y su pareja- y enfrentamientos entre el detenido y los oficiales que lo acompañaban.

Leeson explicó que sólo algunos pasajeros lograron cambiar de asiento. A él y a su pareja les tocó soportar el evento, y grabar todo lo posible porque de otro modo no habría pruebas para elevar una queja formal.

"Es ridículo que hayamos pagado por un vuelo y que hayan puesto a este deportado a las patadas y gritando justo al lado nuestro. Había familias con chicos a bordo que no deberían haber sido sometidas a esto", señaló.

Los acompañantes del prisionero le confirmaron a Leeson que no debería sentirse mal por el agresor porque había cometido delitos de índole sexual en el Reino Unido, y que estaba siendo deportado a su país de origen, Turquía, una vez agotada su condena en una prisión británica.

Así como la empatía voló por los aires, Leeson y su mujer esperan conseguir que la low cost les devuelva parte de las 500 libras esterlinas que pagaron por sus pasajes tras haberlos sometido a un vuelo de terror.

Dejá tu comentario