Filma su propia muerte para servir de ejemplo al mundo

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*Un camionero norteamericano que permanecía postrado en una cama armó un documental donde muestra sus últimos momentos, deteriorado por el consumo de metanfetaminas.
*Afirman que quería que su historia sirviera de ejemplo a otros para que se alejen de ese estupefaciente, de alto nivel adictivo.

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Por AP

El camionero Shawn Bridges grabó sus últimos momentos, postrado en la cama de un hospital y conectado a cables, mientras su vida iba apagándose a causa de las metanfetaminas.

Según afirma su padre, Jack Bridges, "él no quería que nadie pasara por lo que pasó", por eso quiso que su historia fuera ejemplo a otros para que se alejen de ese estimulante altamente adictivo.



"Estaba extremadamente satisfecho, queriendo hacer más para diseminar su mensaje, mostrarle a los niños el daño que hacen las metanfetaminas. No llegamos hasta ese punto", dijo su padre, poco después de la muerte de su hijo de 35 años el lunes en un hospital de Cape Girardeau.
 
Shawn Bridges atrajo la atención del mundo el año pasado con "No More Sunsets" (No más crepúsculos), un cortometraje de 29 minutos filmado por un camarógrafo del sur de Illinois a solicitud de Bridges.
 
Según su familia, Bridges “ya había muerto por lo menos dos veces”.
 
Estaba tan afectado por los años de consumo de esa droga (un brebaje que puede incluir químicos tóxicos como ácido de batería, limpiador de cañerías y fertilizante) que su corazón ya se había detenido antes y los médicos lograron reanimarlo.
 
El documental muestra a Bridges mayormente postrado en cama, en compañía de un catéter y una sonda alimentaria.
 
"Yo diría que tiene el cuerpo de un hombre de 35 años por fuera y de 70 u 80 por dentro", dijo su padre a la AP el pasado mayo.
 
Casi 28.000 personas se sometieron a tratamientos por adicción a metanfetaminas en los Estados Unidos en 1993, o casi el 2% de los pacientes en rehabilitación por drogas, según la Administración de Abuso de Sustancias y Servicios de Salud Mental federal.
 
Una década después, el número de admisiones relacionadas con metanfetaminas subió a casi 136.000, más de 5% del total.
 
Afirman que durante sus últimos meses en cama, sus palabras pasaron a ser sonidos guturales cuando trataba de hablar, vomitaba sangre y su peso bajó a niveles peligrosos cuando ya no pudo tragar más.
 
Poco antes de morir contrajo una infección urinaria. "No creo que la gente olvide qué lo llevó hasta ese punto", dijo Chip Rossetti, quien filmó el documental. "Pero lo que hizo en su condición es realmente impresionante".
 
Rossetti dijo que se han vendido entre 500 y 600 copias de la cinta, en lugares tan remotos como Australia. El lunes declaró que planea rodar una segunda parte que incluya el último año de Bridge y testimonios de personas afectadas por su testimonio.

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