La NASA difundió un mapa que muestra cómo se movió el suelo tras los terremotos en Venezuela
La imagen permite observar cómo se desplazó la superficie terrestre luego de los movimientos sísmicos.
Venezuela fue azotada por dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) dio a conocer un mapa que permite observar cómo se desplazó la superficie terrestre en Venezuela luego de los dos terremotos que sacudieron el norte del país el 24 de junio. Las imágenes satelitales dan cuenta de la magnitud del desastre que dejó al menos 1.943 muertos.
El mapa fue desarrollado por científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA y del Instituto de Tecnología de California (Caltech). El objetivo del mapeo es mostrar de manera gráfica qué zonas registraron mayores movimientos del terreno después de los terremotos.
Para elaborar este trabajo, los expertos utilizaron imágenes tomadas por el satélite NISAR mediante un radar especial conocido como Radar de Apertura Sintética (SAR).
Los científicos compararon una imagen captada el 13 de junio de 2026, con otra obtenida un día después del movimiento sísmico, el 25 de junio. Al analizar las diferencias entre ambas pudieron calcular cuánto se desplazó el suelo en distintas regiones afectadas.
En el mapa, cada color representa un tipo de movimiento. Las zonas pintadas de rojo indican que el terreno se desplazó hacia el este, es decir, en dirección al satélite. En cambio, las áreas de color azul muestran que la superficie se movió hacia el oeste. Los sectores amarillos reflejan que prácticamente no hubo desplazamientos importantes.
Los especialistas aclararon que la mayor parte del movimiento registrado ocurrió de manera horizontal. Aunque también se detectaron pequeños desplazamientos verticales, estos fueron mucho menores en comparación con los movimientos laterales provocados por el terremoto.
Desde la misión NISAR también explicaron que estos datos son preliminares. Las mediciones todavía no fueron completamente validadas y no están calibradas con un punto fijo sobre la superficie terrestre, por lo que pueden presentar un margen de error. Por ese motivo, el mapa debe utilizarse principalmente como una referencia para identificar las zonas donde el terreno sufrió cambios más importantes.
Además, los científicos advirtieron que la precisión de la información puede disminuir en lugares con abundante vegetación o cubiertos por nieve, ya que esas condiciones dificultan las mediciones realizadas por el radar.
A pesar de esas limitaciones, este tipo de mapas representa una herramienta muy importante para comprender cómo afectan los terremotos al terreno. La información obtenida permite mejorar los estudios sobre la actividad sísmica, colaborar en la evaluación de los daños y brindar datos que pueden ser útiles para futuras tareas de prevención y respuesta ante desastres naturales.
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