Obama frena deportación de indocumentados

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Regirá para "ciertos jóvenes que entraron en Estados Unidos siendo niños".

El presidente estadounidense Barack Obama anunció este viernes que suspenderá la deportación de jóvenes indocumentados que llegaron al país con menos de 16 años.

Obama calificó esta decisión como "correcta", al tiempo que retó al Congreso -dominado por la oposición republicana- a aprobar las leyes migratorias que estén “a la altura de lo que la nación necesita”.

Este gesto de Obama a la comunidad hispana llega a en medio de la campaña electoral presidencial, es una medida que según la Administración demócrata podría beneficiar a unas 800.000 personas, a través del Departamento de Seguridad Interior (DHS).

Los indocumentados a través de las ONGs de defensa exigían a Obama desde que asumió la presidencia, en enero de 2009, que buscara una salida legal para los centenares de miles de jóvenes que llegaron al país involuntariamente.

"Con vigencia inmediata, ciertos jóvenes que entraron en Estados Unidos siendo niños, que no presentan un riesgo para la seguridad nacional ni para la seguridad pública y que cumplen con varios criterios clave serán considerados" explicó el comunicado del DHS.

"Los que demuestren que reúnen los criterios podrán solicitar un aplazamiento de dos años, y ese periodo estará sujeto a renovación", indicó en conferencia de prensa la secretaria de Seguridad Interior estadounidense, Janet Napolitano.

Obama pronunció un discurso en la Casa Blanca en el que opinó que los jóvenes que podrán beneficiarse de la suspensión de deportaciones y que además podrán solicitar un permiso de trabajo temporal, "son estadounidenses en su corazón, en  sus mentes, en todas las formas posibles salvo en una: sobre el papel".

"Pónganse en su lugar: imaginen que han hecho lo correcto toda su vida, han estudiado duro, trabajado duro, incluso quizás se han graduado entre los mejores de su clase y de pronto tienen que afrontar la amenaza de deportación a un país del que no conocen nada, con una lengua que quizás ni siquiera hablan", señaló el mandatario estadounidense.
 
"Seamos claros, esto no es una amnistía, no es inmunidad. No es un camino a la ciudadanía ni un arreglo permanente. Esto es una medida provisional que nos permite concentrar nuestros recursos de forma inteligente mientras les proporcionamos un cierto grado de alivio y esperanza a jóvenes con talento y patrióticos", señaló.

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