Padres perversos: ¿Es habitual que algunos seden a sus hijos para que los dejen en paz?
- Para dormir la noche entera, para que no molesten cuando hay visitas o, incluso, para salir, algunos padres deciden darles a sus hijos alguna sustancia para dormir.
- Es una de las hipótesis del caso Madeleine, la nena desaparecida en Portugal.
Los chicos son demandantes. Eso lo sabe cualquiera. Y quien decide ser padre debe saber que no todo va a ser sonrisas y gorjeos, porque los chicos no siempre quieren dormir, comer o estar quietos cuando los adultos lo desean. Pero a pesar de que los padres muchas veces se sienten al límite de sus fuerzas, no es nada habitual que necesiten drogar a sus hijos para que duerman.
Sin embargo esa es una de las hipótesis que se barajan en torno al caso de Madeleine McCann: la policía portuguesa encontró una jeringa y una aguja en la habitación de los padres y está investigando si usaron esos elementos para sedar a la niña y hacerla dormir para poder ir a cenar al restaurante del complejo en el que estaban hospedados. La sospecha es que los padres asesinaron accidentalmente a su hija de cuatro años por una sobredosis de calmantes.
Además, se descubrió sangre perteneciente a Maddie en el baúl del auto que su madre alquiló 25 días después de denunciar su desaparición y los perros de la policía encontraron “olor a cadáver” en las llaves del mismo coche.
Para Cristina Castillo, psicoanalista y coordinadora docente y supervisora de pareja y familia del Centro Dos, sedar a los hijos tiene el mismo estatuto que golpearlos o abusar sexualmente de ellos: “Esto tiene que ver con el lugar que ocupa ese hijo para la pareja, si es un objeto de amor o un objeto decorativo sobre el cual se puede incidir y tomar su cuerpo para hacer lo que se desea”, señala Castillo.
Daniela, una mujer colombiana con dos hijos de una pareja anterior, le comentó a minutouno.com que para estar tranquila por la noche, su hermano médico le indica un sedante y le dice la dosis exacta para cada uno de los chicos, de acuerdo a su peso. "Me lo receta mi hermano médico -dice Daniela-, ¿qué mal puede hacerles?"
“Darle una droga a un niño sin prescripción médica entra en el terreno de la perversión y es la antesala de querer matarlo, porque tiene el mismo estatuto que envenenarlo, ya que ningún cuerpo de un chiquito puede resistir una droga que no está preparada parar él”, señala la psicoanalista.
Ante la pregunta sobre el caso de Maddie, Castillo señala que, de confirmarse la hipótesis de que los padres la mataron accidentalmente por una sobredosis de calmantes, el hecho de que hayan organizado la campaña de búsqueda sería un acto renegatorio que descubriría un costado perverso: “En las personas con estructuras perversas, es habitual que monten toda una escena que tapone el crimen y que apliquen la inteligencia a mostrar que ellos no fueron, tal como en el caso de Evelyn, en el que el vecino que ayudaba en la búsqueda era el abusador y asesino”, explica la psicoanalista y agrega que las personalidades psicopáticas pueden armar toda una escena teatral en la que todo el mundo termina siendo culpable menos ellos.
Si finalmente se descubre que los padres fueron los asesinos de Maddie, lo más probable es que los sentimientos del mundo se dividan: incredulidad y dolor por la nena, por un lado, e indignación por haber participado en una campaña y en una búsqueda que formaban parte de una macabra mentira.
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