Pedido insólito: acusado por el 11-S pide pena de muerte para ser un mártir

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*Desde Guantánamo, dijo que siempre aspiró a convertirse en mártir.

Télam
Por Télam

El paquistaní Jalid Sheik Mohammad, acusado de organizar los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, dijo hoy que quiere ser condenado a muerte y convertirse en "mártir", en el juicio que se le sigue en la base militar estadounidense de Guantánamo, Cuba.



Mohammad y otros cuatro acusados por los atentados, hechos hace casi siete años, fueron llevados hoy por primera vez ante un tribunal, constituido en la base militar-prisión.



Los ataques, en los que murieron casi 3.000 personas, fueron realizados con aviones secuestrados por suicidas, dos de ellos estrellados contra las Torres Gemelas de Nueva York y uno contra el edificio del Pentágono, en Washington. Un cuarto avión cayó a tierra cerca de Pennsylvania.



El tribunal militar, encabezado por el coronel Thomas Kholan, ofreció a los acusados la posibilidad de contar con un abogado defensor de oficio, lo que fue rechazado por el principal acusado.



La respuesta de Mohammad fue el recitado de versículos del Corán (libro sagrado del Islam) y las frases "Alá (Dios) me basta" y "mi escudo es Alá, el altísimo", ambas en inglés.



El juez Thomas le advirtió que la pena por los delitos por los que se lo acusan podría ser la muerte, a lo que el acusado respondió: "Eso es lo que quiero, hace mucho tiempo que quiero ser mártir".



El tribunal dijo que el abogado militar que asiste al acusado lo seguirá haciendo, pero anunció que estudiará si sus letrados civiles podrán seguir en el caso o no, dado que ya no lo representarán.



Mohamed denunció que la declaración durante su detención fue obtenida bajo la aplicación de tormentos y rechazó la imparcialidad del tribunal militar que llevará adelante el juicio.



"Todo lo que hablamos es bajo tortura. Esto es la inquisición, no un juicio", afirmó.



La CIA reconoció haber utilizado con otros detenidos la técnica de interrogatorio conocida como "waterboarding" o simulación de asfixia, una forma de tortura condenada por el Derecho Internacional y denunciada por numerosas organizaciones defensoras de los derechos humanos, como Amnistía Internacional.



Tanto Mohamed como Walid bin Attash, Ramzi Binalshibh, Ali Abdul Aziz Ali y Mustafa al Hawsawi comparecen entre acusaciones cruzadas sobre presiones políticas y las protestas de la comunidad internacional sobre el limbo jurídico que supone la base. La Fiscalía pide la pena de muerte para todos ellos.



Los cinco sospechosos fueron transferidos a la base militar de Guantánamo en septiembre de 2006, tras haber permanecido detenidos alrededor de tres años en cárceles secretas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).



Mohamed confesó en 2007 ser el artífice de la acción terrorista, que provocó la muerte de casi 3.000 personas, y se atribuyó también la decapitación del periodista Daniel Pearl, secuestrado y asesinado en Pakistán en 2002.



El tribunal estableció además que "cualquier declaración de los acusados se presume que será secreta". Eso significa que el sonido será eliminado para que la prensa reunida en Guantánamo no escuche información que pueda "perjudicar la seguridad nacional".



Esto es factible debido a que el tribunal está dotado de un sistema que permite suprimir con un botón el audio en el área donde están los periodistas y algunos miembros de ONGs.



El sonido es transmitido a la sala con 20 segundos de retraso para que un oficial revise el contenido y pueda recomendar al juez censurarlo.



Tras esta audiencia, el juicio en sí comenzará el 15 de septiembre, cuatro días después del séptimo aniversario de los atentados y a menos de dos meses de las elecciones presidenciales en Estados Unidos

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