La higiene ante todo: se viene el mingitorio que lava y seca el pene
Cuando el usuario termina de usarlo, los sensores lo detectan y ponen en marcha una cortina de agua enjabonada y luego el secado. El sistema funciona igual independientemente del tamaño del miembro.
El agua enjabonada de la cortina, que solo cae durante tres segundos, sirve también para limpiar el mingitorio en sí, siempre siguiendo una dirección que impide que el agua se salga del inodoro.
Cuando ha terminado de salir el agua, otro sensor activa el sistema de secado, cuya temperatura también según la temperatura exterior, que también dura solo tres segundos y que funciona como un secador de manos.
Además del uso para los que acudan al baño, Gevorkyan asegura que el sistema ofrece rentabilidades elevadas a las empresas productoras, puesto que incluye un sistema de doble carcasa que abarata el coste de fabricación.
"Además, permite que se utilicen los nuevos polímeros, que son bastante baratos, en lugar de la porcelana, que es tradicionalmente más cara", añade.
Ahora, Gevorkyan y Giner se encuentran inmersos en negociaciones con una empresa española que quiere comprarles la patente, por la que hizo una oferta de 680.000 euros (unos 765.000 dólares al cambio actual) después de una inicial de una firma holandesa que ofreció 300.000 euros.
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