Raúl Castro y Lage Dávila, los  candidatos para suceder a Fidel

Mundo

EFE
Por EFE

Cuba conocerá este domingo quién reemplazará como presidente del Estado y del Gobierno al jefe de la revolución, Fidel Castro, quien a sus 81 años de edad y aquejado de una grave enfermedad, aseguró que no permanecerá en el cargo después de medio siglo en el poder. Y la sucesión se definirá entre dos personas del riñón de la Revolución: Raúl Castro, hermano del líder, y Carlos Lage Dávila.


 


Con funciones similares a las que en otro país recaerían en un primer ministro, Carlos Lage Dávila, de 56 años, aparece como posible relevo. Lage lidió con algunos de los retos más importantes de Cuba en los últimos años y es quizá la figura más relevante de la jerarquía tras los hermanos Fidel y Raúl Castro.

Como vicepresidente y secretario de los Consejos de Estado y de Ministros y miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC), Lage es desde los años 90 un hombre indispensable para entender el rumbo de Cuba, y figura en todas las listas de candidatos a suceder a Fidel.

Lage nació en La Habana el 15 de octubre de 1951 y se licenció en Pediatría, para saltar desde la universidad al escenario político, primero como presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y, posteriormente, como primer secretario nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC).

Ingresó en el partido en 1976 y ese mismo año, a la edad de 25, fue elegido diputado en la Asamblea Nacional, cargo que conserva. Formó parte del Equipo de Coordinación y Apoyo al Comandante y en el Congreso del partido de 1980 entró en el Comité Central.

Al decretarse en los primeros meses de 1990 el "periodo especial", como consecuencia del desmoronamiento del bloque socialista del Este de Europa, el partido le puso al frente de la Comisión del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía y posteriormente se incorporó al Consejo de Estado.

Fue el encargado de mostrar en el Congreso del PCC de 1991 la realidad de una economía que ya atravesaba dificultades y tenía por delante un auténtico calvario. Al año siguiente fue nombrado secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros y, en 1993, vicepresidente del Consejo de Estado.

Cabeza visible entonces de las reformas económicas, a él y a Raúl Castro se les atribuyen algunas de las medidas aperturistas que emprendió el régimen durante aquellos años de asfixia económica.


 


El hermano

Precisamente, el general Raúl Castro, de 76 años y presidente interino de Cuba, es el otro candidato para convertirse mañana en el sucesor de su hermano Fidel. Presidente provisional de Cuba desde que hace 19 meses enfermó su hermano, aparece en casi todas las barajas de candidatos a suceder en el mando supremo al hombre que ha gobernado esta isla de 11 millones de almas desde hace medio siglo.

Fidel lo escogió ya como su sucesor tras el triunfo rebelde sobre el dictador Fulgencio Batista en 1959 y ha sido segundo al mando en todos los frentes políticos e institucionales.

Raúl es primer vicepresidente de ambos consejos, segundo secretario del partido, ministro de las Fuerzas Armadas y el único en Cuba con rango de general del Ejército.

Frente a quienes creen que Raúl será elegido, otros piensan que puede retirarse junto con Fidel, y citan una frase suya de 2006, en el sentido de que "estamos concluyendo el cumplimiento de nuestro deber. Hay que darle paso a nuevas generaciones o seguirle abriendo paso a nuevas generaciones... paulatinamente".

Los biógrafos del quinto y el octavo de los nueve hijos que tuvo con dos cubanas el gallego Ángel Castro, que emigró sin un real y terminó hacendado, narran que Fidel y Raúl han tenido enconadas disputas, pero en público no delataron nunca la menor fisura.

Raúl "dirige la mayor parte de los asuntos diarios del Gobierno de Cuba, mientras que su hermano dedica más tiempo a los asuntos globales e ideológicos", escribió hace dos décadas el periodista y biógrafo estadounidense Tad Szulc.

Su principal logro ha sido convertir al ejército insurgente en las modernas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.

Pese a su fama de duro y ortodoxo, le atribuyen medidas aperturistas en momentos críticos: impulsó mercados campesinos libres para garantizar alimentos al pueblo, argumentando que "valen más los fríjoles que los cañones".

Raúl Castro siguió la estela de Fidel desde joven. Estuvieron ambos en prisión tras el fracasado asalto al cuartel Moncada en 1953. Luego fueron amnistiados y viajaron a México para entrenarse militarmente y alistar la incursión del yate "Granma".

Casado con Vilma Espín -fallecida en 2007-, a quien conoció en la Sierra Maestra, tiene cuatro hijos.

Dejá tu comentario