Dos hermanos resolvieron un misterio que aterrorizó durante diez años a los vecinos de un edificio del sur de China: los extraños ruidos que parecían surgir de sus cimientos e hicieron huir a todos los inquilinos creyendo que la casa estaba embrujada, provenían de dos bagres que malvivían en las alcantarillas del lugar.
La casa, situada en la ciudad de Cenxi (región autónoma de Guangxi), había quedado abandonada después de que cuatro propietarios se marcharan asustados del edificio, afirmó la agencia de noticias Xinhua.
El bloque, de cinco pisos, era tan temido que se vendía a un precio irrisorio, de 50.000 yuanes (6.400 dólares o 5.000 euros), y sólo una pareja de hermanos, apellidados Chen, se mostraron interesados en adquirirlo, el pasado mes de febrero.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Una vez allí, los hermanos Chen también acabaron escuchando extraños ruidos, especialmente de noche, pero en lugar de huir como el resto de los habitantes de la vivienda, decidieron investigar el misterio.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tras mucho buscar, acabaron hallando dos grandes bagres (también llamados peces gato) en una sentina del subsuelo, que al saltar del agua causaban sonidos que eran amplificados por el sistema de tuberías de la casa y se convertían en algo casi fantasmagórico.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A raíz del descubrimiento, uno de los antiguos propietarios recordó que hace tiempo compró una docena de bagres, pero dos de ellos habían desaparecido misteriosamente.
Esta pareja de peces, al parecer, se coló por uno de los sumideros de la cocina o el baño y acabó en los sótanos de la casa, donde probablemente formaron una familia: los hermanos Chen descubrieron dos peces grandes, de unos seis kilos, y otros ocho más pequeños.
La especie de bagres descubierta en esta vivienda puede sobrevivir incluso en aguas muy contaminadas, gracias, sobre todo, a su peculiar aparato respiratorio, que les permite tomar oxígeno también a través de la piel, no sólo de las agallas.
El descubrimiento de esta familia de peces ha permitido que la casa haya multiplicado por 20 su valor, lo que hizo ricos a los dos hermanos Chen.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario