El mensaje oculto en el lenguaje corporal de Vladimir Putin

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Hugo Lescano, Director del Laboratorio de Investigación en Comunicación No Verbal, revela el mensaje escondido en los gestos del Vladimir Putin

En las primeras horas de este jueves 24 de febrero, el presidente ruso Vladimir Putin, sorprendió al mundo con el anuncio televisivo en el que señalaba su decisión de avanzar con una operación militar en Ucrania.

La ciencia de la Comunicación No Verbal, ha echado luz sobre los significados del comportamiento humano y sus mensajes, muchas veces ocultos en las palabras. En algunos casos dicho mensaje impreso en el rostro humano, posturas y kinesia de las extremidades, coincide con lo que estamos diciendo y otras –la mayoría de ellas-, el lenguaje corporal contradice nuestros dichos. Nuestro laboratorio quiso saber qué grado de congruencia existió en el caso de Vladimir Putin al momento de realizar el anuncio bélico. O sea, si su mensaje de advertencia estuvo acompañado o no por emociones genuinas de respaldo o bien se trató de una exageración cuando instó al resto del mundo de abstenerse de participar en el conflicto, so pena de recibir fuertes represalias. Analicemos el video a la luz de la investigación científica.

Manos sobre el escritorio

Los gestos ilustradores, o sea los movimientos que realizamos con nuestras manos para ilustrar lo que estamos, diciendo suelen estar presentes cuando tenemos diálogos en los que además de persuadir, nos interesa la respuesta de nuestro interlocutor. En el caso de Putin dichos gestos están ausentes. Las manos hacia abajo denotan autoridad. El apoyo de ambas manos sobre el escritorio, revela territorialidad. En ambos casos se trata de una posición “alfa” que asumimos cuando estamos decididos a mostrar nuestra intención de dominación. Un comportamiento clásico de quienes no esperan ni desean una respuesta, sino que se comunican para informar. Lo llamativo es que el presidente ruso no cambió la postura de sus manos casi en ningún momento. A excepción de apenas un segundo, mientras esgrimía la frase (traducida) “quien quiera que intente detenernos”. Fue en ese solo instante que levantó su dedo índice de su mano izquierda y lo agitó levemente. Una configuración manual como clara señal de advertencia que refiere no solo a la autoridad, sino a la capacidad de acción.

Cuello inclinado

Durante su alocución Putin mantuvo su cuello levemente inclinado y elevando su mentón de a ratos. En el Sistema de Acción de Codificación Facial consultado por toda la comunidad científica, este movimiento se encuentra catalogado como M53. Se trata de una clave antropológica para detectar el tono desafiante de alguien que no tiene miedo. Desde que caminamos erguidos, los humanos mostramos nuestro cuello -un punto vulnerable en el que se encuentran nuestras vías sanguíneas vitales-, para desafiar a quienes consideramos inferiores, del mismo modo que ocultamos el cuello cuando nos sentimos vulnerables ante adversarios más poderosos. Es así que Putin no tiene miedo ni dudas sobre el desenlace que podría tener esta situación y su gestualidad acompaña su discurso en clara consonancia emocional con sus palabras.

Pestañeo y Movimiento sutil del hombro

Dos indicadores cruciales en el corto anuncio, revelan algo realmente llamativo. Luego de la frase (traducida) “Decidí llevar a cabo una operación militar especial”, el presidente ruso hace una pausa y pestañea tres veces. Dicha conducta la realizamos cuando nuestro cerebro necesita mayores recursos cognitivos para elaborar una idea. Suele aparecer cuando la frase siguiente no coincide plenamente con lo que sentimos o simplemente contradice nuestras convicciones. En este caso puntual, luego de la pausa, Putin señala que “el objetivo es la protección de las personas…” y es en ese instante, que el brazo derecho del mandatario sufre un sutil espasmo kinésico. Movimiento similar al de una leve descarga eléctrica. El conocido BC82. Un código de comportamiento que aparece como indicador de contradicción. Podríamos inferir con estos dos elementos, a saber el pestañeo y el movimiento del hombro-, que Putin no está del todo convencido con el hecho de que estas acciones protejan a las personas.

Los dedos meñiques

Finalmente, y como curiosidad final, el cuerpo del presidente ruso, nos deja abierta la posibilidad de una buena noticia. Los dedos meñiques se alzan sutilmente con pocos segundos al señalar “las consecuencias que nunca han enfrentado en su historia” quienes quieran detener la operación militar. Este movimiento casi simétrico revela una leve disposición a ceder en la intencionalidad de autoridad territorialidad. He visto ese gesto en negociaciones violentas incluso en las cárceles antes de un motín que finalmente fue encausado en un acuerdo.

Seguramente los próximos días serán cruciales en las decisiones políticas guiadas no solo por la estrategia de las grandes potencias sino también – y muy a pesar de los propios protagonistas-, de los estados anímicos gestionados con mayor o menor éxito. Como vemos, el cuerpo de los grandes líderes también expresa las emociones inconfesables. Porque como siempre decimos en nuestro laboratorio, nuestro cuerpo no sabe mentir.

Hugo Lescano

Director del Laboratorio de Investigación en Comunicación No Verbal

Consultor de la OEA (Washington DC) en Negociación y Comunicación no Verbal

Instagram: @hlescano

www.HugoLescano.com

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