La Fundación Pensar: el PRO detrás del PRO

09 de junio de 2013

Sus 70 miembros visibles -entre consejo administrativo y equipos técnicos- son o han sido funcionarios públicos del macrismo. Qué proponen, qué recursos tienen y cómo piensan hacerlo.

Mientras el foco de la escena política se posa en la nómina de listas y candidatos, y la rosca de la política configura armados y desarmados posibles, emergen por detrás -apuntalando, guiando- aquellos sectores que definen -a la postre- el rumbo que tendrá cada sello. Los famosos Think Thanks, que promueven y gestionan idearios de país y de políticas ideales y posibles, son los proveedores especializados que forjan dirigentes pero sobre todo definen los programas y plataformas que presenta cada partido.

Uno de los ejemplos más conocidos -más claros, más públicos- es el de la Fundación Pensar, que sostiene -o se retroalimenta, política y económicamente- con el armado del PRO. La organización, nutrida por  académicos, militantes PRO y figuras del mundo empresarial, no reniega de la ligazón política -a diferencia de otras- y nombró como Presidente Honorario al jefe de Gobierno porteño y líder aspiracional a la Casa Rosada, Mauricio Macri.

Su razón de ser -esgrimen- es que la Argentina está sumida en un subdesarrollo o en una potencial etapa de desarrollo pero que precisa retrotraerse a otra época: "volver a crear un marco de credibilidad institucional, de respeto a las normas, donde las empresas y las personas sepamos a qué atenernos". Su segundo objetivo es que el proyecto sea a "largo plazo" para "salir del cortoplacismo".

Atentos a la modernidad que proclaman, tienen fuerte inserción en la web y en redes sociales. Su sitio en Internet cuenta con el detalle de todo lo que promueven y tienen más de 5 mil seguidores en Facebook y 10 mil en Twitter. Se accede a todo el material que elaboran a un solo click.

Su consejo de administración está conformado por 32 políticos del PRO, que incluye al propio Macri, a la vicejefa de Gobierno, María Eudenia Vidal; a la ex vicejefa y diputada nacional, Gabriela Michetti; al jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta; y a los ministros Nestor Grindetti (Hacienda), Esteban Bullrich (Educación), Hernán Lombardi (Cultura), Daniel Chaín (Desarrollo Urbano) y Diego Santilli (Ambiente y Espacio Público).

Los únicos que podrían ser considerados como meros académicos son el licenciado en filosofía Alejandro Rozitchner y el Presidente del Banco Ciudad, Alejandro Sturzzeneger, pero el 100 por ciento de ellos ostentan cargos públicos. Diputados Nacionales, intendentes o concejales, asesores y secretarios de gobierno, entre los que resuenan nombres como Luciano Miguens –ex titular de la Sociedad Rural Argentina-, Sergio Bergman –rabino y diputado- y el diputado Federico Pinedo.

A los 32 directivos se le suman 38 miembros de los equipos técnicos, que son los que investigan, idean y dan forma a los informes específicos en cada rubro: Desarrollo Económico, Gestión Pública, Justicia y Derechos Humanos, Diversidad e Inclusión, Relaciones Internacionales, Medio Ambiente, Ciencia, Innovación y tecnología, Infraestructura y Logística, Transparencia y calidad institutcional, Energía, Educación, Salud, Vivienda, Transporte y Seguridad. Casi todos ellos han pasado –o están- en la función pública y muchos de ellos provienen de la academia norteamericana o de las principales universidades privadas del país -Torcuato Di Tella y San Andrés.

Se destacan el exitoso empresario y subsecretario de Transporte porteño, Guillermo Dietrich; la diputada nacional y ex Poder Ciudadano, Laura Alonso; el académico especializado en relaciones internacionales y teología, Iván Petrella; el economista Miguel Braun; el propio Sturzenneger y el mediatizado Pedro Robledo, asesor en el Ministerio de Desarrollo Económico porteño y representante del PRO en la Federación Argentina Lésbianas Gays Bisexuales y Trans (FALGBT).

La Fundación Pensar elabora material teórico, organiza charlas, seminarios y todo tipo de actividades para acercar las ideas del PRO -que son las suyas- a diferentes sectores. Además actúa en coordinación con la Escuela de Dirigentes Políticos del PRO. Un claro ejemplo de que, a diferencia de otros Think Thanks que emergen como activos en las sombras, Pensar es prácticamente un brazo público del PRO. Su finalidad, su accionar, reemplaza en cierto modo el tradicional leit motiv de los viejos partidos políticos: la discusión, la conformación de un ideario común, el programa y la formación de militantes y políticos.

Algunos dicen que su razón de ser es, entonces, recibir todos los aportes privados que el PRO -dada las leyes de financiamiento político y de campañas- no puede recibir en forma directa. Lo cierto es que esta usina de ideas -tal su autodefinición-, que realiza denodados esfuerzos por agrandarse y tener inserción en el país mediante la Red Federal -uno de los puntos débiles del macrismo en su aspiración presidencial-, es indivisible del PRO.

Por Brian Majlin

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