Australia: un joven murió tras quedar ocho años tetrapléjico por comer una babosa viva

06 de noviembre de 2018

Sam Ballard, de 27 años, aceptó el desafío de comerse al molusco durante el festejo de su cumpleaños y sufrió una grave infección cerebral.

Un joven de 27 años murió en Australia luego de quedar tetrapléjco por comerse una babosa viva en una apuesta. Sam Ballard falleció el pasado viernes en Sídney tras permanecer ocho años paralizado a causa de una infección cerebral que afectó a su sistema nervioso.

Según news.com.au, el rugbier aceptó en 2010 el desafío de comerse el molusco durante una reunión con amigos por su cumpleaños. La babosa portaba el parásito Angiostrongylus cantonensis, comúnmente conocido como "gusano pulmonar de las ratas", que le ocasionó una infección cerebral grave.

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Días después del festejo, Sam comenzó a sentir fuertes dolores en las piernas, consultó a un médico y le diagnosticaron "meningoencefalitis eosinofílica". La enfermedad provoca un aumento en la cantidad del glóbulo eosinófilo en el cerebro y el fluido espinal, lo que puede causar una grave alteración del sistema nervioso, causando parálisis o incluso la muerte.

Ballard estuvo en coma durante 420 días y seguía paralizado del cuello para abajo cuando fue dado de alta del hospital tres años después. Aunque había recuperado cierta movilidad, el caso del joven saltó a los medios a comienzos de 2018 al saberse que el Seguro Nacional de Incapacidad de Australia había reducido el dinero dedicado a su cuidado.

Finalmente, tras ocho años de sufrimiento, Sam murió rodeado de su familia y amigos. Sus últimas palabras se las dedicó a su madre: "Te amo", le dijo.

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