La Confitería del Molino cumple años y abre sus puertas para mostrar avances de la restauración

27 de julio de 2019

Este sábado se la podrá visitar de 14 a 18 en forma gratuita y por orden de llegada. Estuvo cerrada durante más de dos décadas y recién hace casi un año comenzó a ser restaurada.

La histórica Confitería del Molino cumple 103 años desde que se inauguró y reabrirá sus puertas este sábado para exhibir los avances en las obras de restauración que se llevan a cabo hace más de un año, entre las que se encuentran la puesta en valor del Salón Principal del primer piso.

Confitería del Molino
La histórica Confitería del Molino vuele abrir sus puertas
La histórica Confitería del Molino vuele abrir sus puertas


Será de 14 a 18, con acceso gratuito y por orden de llegada. Habrá recorridos guiados por lo que fue la emblemática Confitería del Molino en la planta baja y por los salones de fiestas del primer piso. También se ofrecerán actividades especiales. El ingreso general será por Rivadavia 1815, mientras que las personas con discapacidad podrán acceder por la avenida Callao.

Esta joya arquitectónica del italiano Francisco Gianotti estuvo cerrada durante más de dos décadas y recién hace casi un año comenzó a ser restaurada. Se trata de un trabajo titánico, para el que se formó una comisión administradora integrada por diputados y senadores.

El majestuoso salón de fiestas de 832 metros cuadrados con piso de madera, seis imponentes columnas que renovadas con estuco o 'falso mármol', la reparación total del cielo raso y la recuperación e instalación de iluminarias históricas, son algunas de las tareas finalizadas en este emblemático edificio.

Confitería del Molino
La tradicional confitería, inaugurada el 9 de julio de 1916
La tradicional confitería, inaugurada el 9 de julio de 1916

En este mismo salón se restauró casi por completo la baranda de un pequeño escenario construido a poco más de dos metros de altura donde tocaba la orquesta encargada de la musicalización de las fiestas que, en la época de mayor esplendor de la confitería, organizaban las familias porteñas más tradicionales.

"Sólo teníamos el esqueleto de la baranda, pero faltaban los bordes y el rosetón central, todo de bronce, partes que pudimos reconstruir gracias a las fotos que aportaron los vecinos", explicó a Télam Nazarena Aparicio, coordinadora del equipo de restauración, y remarcó que "el rosetón grande se hizo con una foto de un cumpleaños de 15".

"No fue fácil, la foto estaba centrada en la cumpleañera, pero se veía de fondo el rosetón. Gracias a ampliaciones y a un equipo especializado logramos saber cómo era basándonos en las luces y las sombras", agregó.

Confitería del Molino
La tradicional confitería, inaugurada el 9 de julio de 1916
La tradicional confitería, inaugurada el 9 de julio de 1916

La tradicional confitería, inaugurada el 9 de julio de 1916, se convirtió en un ícono de la arquitectura.

Las columnas del salón "Gran Molino" fueron restauradas con estuco, una técnica que data de principios del renacimiento.

"Se hace con polvo fino de mármol y yeso, en forma de pasta, que se va labrando artesanalmente y se va armando la veta y simulando el mármol, después se pule y se encera. La composición final y la temperatura es igual a la del mármol", explicó Guillermo García, asesor de Patrimonio Material de la Comisión Bicameral Administradora del edificio.

También adelantó que en las próximas semanas comenzarán a trabajar en el revestimiento de madera que recubre las paredes del salón Guaserí y en el pulido de pisos.

Tras la puerta principal del Gran Molino se accede al salón Fumoir, un espacio utilizado por fumadores, rodeado por amplios ventanales cuyas paredes están recubiertas por "falsa madera" pintada a mano simulando vetas de roble.

"El trabajo se hace todo de manera artesanal y con muchísimo cuidado. Se retiran capas y capas de pintura para llegar a la superficie original", dijo Aparicio, y remarcó que la pintura de las molduras de las paredes de este salón se sacó con bisturí y escarbadientes debido a la precisión que se necesitaba lograr.

Hace más de un año que unas 50 personas trabajan en la restauración de la confitería entre restauradores, administrativos y técnicos.

En 2014, a través de la ley 27009, se logró la expropiación del inmueble y el 2 de julio del 2018 se tomó posesión del mismo.

Confitería del Molino
La histórica Confitería del Molino vuele abrir sus puertas
La histórica Confitería del Molino vuele abrir sus puertas

"Lo primero que se hizo fue una desratización y luego se establecieron los planos para saber por dónde comenzar", aseguró Aparicio.

A casi un año de ese comienzo ya se pintaron 1.070 metros cuadrados de superficie; se recuperaron 150 metros de estucos, se restauraron 33 paños de vitrales y 13 aberturas metálicas y se utilizaron más de 4.500 metros de cable para la nueva instalación eléctrica.

La ley de expropiación establece que una vez finalizada la restauración del edificio vuelva a funcionar en la planta baja una confitería, el primer piso sea destinado a la cultura y a la comisión bicameral para administrar las obras, presidida por Daniel Filmus.

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