27 de enero de 2021

Lo arrestaron casi enseguida de perpetrar el abuso sexual pero la titular del Juzgado Criminal y Correccional N°15 de la Ciudad lo dejó en libertad.

La jueza en la Ciudad de Buenos Aires Karina Zucconi dejó en libertad a un hombre a quien imputó por el "abuso sexual simple" de una chica de 18 años que fue violada en un local comercial del Once el sábado pasado.

Zucconi, que es titular del Juzgado Nacional Criminal y Correccional N°15, consideró que como el hombre, identificado como Irineo Humberto Garzón Martínez, no tenía antecedentes penales, no era necesesario detenerlo.

"Mi hija está muy mal porque le dieron la libertad al hombre. Ella está ahora con asistencia psicológica", afirmó a C5N Tays, la madre de la chica.

"Es un violador que no debería estar suelto, sino estar preso esperando el juicio. La Justicia nos dijo que está libre porque no tiene antecedentes", agregó la mujer, que rescató a la joven el sábado pasado.

Antecedentes

Según el Portal de Datos Abiertos de la Justicia Argentina, Zucconi tiene 48 años y se recibió de abogada en la Universidad de Buenos Aires en abril de 1997.

Su entrada al Poder Judicial de la Nación fue en 1992 como auxiliar administrativa, y desde entonces subió posiciones dentro de la rama penal hasta que en diciembre de 2011 se convirtió en la titular del Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción No 15, con asiento en los Tribunales de la Ciudad de Buenos Aires.

Apenas asumió Zucconi fue designada como la nueva jueza en la causa por el femicidio de Marianela Rago Zapata, una estudiante de Tierra del Fuego que fue degollada en su departamento de Balvanera a mediados de 2009. El principal acusado por el crimen era el ex novio de la víctima, Francisco Amador López.

El femicidio de Marianela fue la prueba de fuego para Zucconi: entre 2013 y 2018, la jueza de instrucción sobreseyó cinco veces a Amador López al considerar que no había pruebas para incriminarlo.

Según recordó el periodista Diego Recchini en Télam, en el departamento de Marianela se hallaron rastros del posible asesino -como muestras de ADN, una huella en una lata de gaseosa y una pisada-, que fueron cotejados con Amador lópez y otros sospechosos, pero en todos los casos el resultado fue negativo.

En junio de 2020 el caso todavía no había sido juzgado, pero pasó a ser competencia del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 29, a cargo de Rodolfo Goerner, Juan María Ramos Padilla y María Cecilia Maiza. El fiscal de la causa es Sandro Abraldes.

Por otra parte, al margen de los cinco finales que debe para completar un posgrado en Derecho Penal de la Universidad de Palermo, Zucconi desarrolló su experiencia como docente de Derecho Penal y Procesal Penal en la UBA, que la llevó a dar clases en la Unidad 2 del Servicio Penitenciario Federal (en la cárcel de Devoto).

De hecho éste no es el único vínculo de la jueza con la cárcel de Devoto: el 22 de diciembre de 2014, ya al frente del Juzgado Nacional Criminal y Correccional N°15, Zucconi ordenó que representantes del Servicio Penitenciario Federal (SPF) y del Registro Nacional de las Personas (RENAPER) dispusieran los medios adecuados para que la población carcelaria pudiese acceder a su documentación.

Al Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción No 15 llegaron otros casos que se volvieron públicos, como cuando en 2016 la ahora vicepresidenta Cristina Kirchner denunció que había recibido cartas con amenazas de muerte en su casa de Recoleta, en la Ciudad de Buenos Aires.

El (nuevo) caso de Balvanera

Tays y su hija son de Venezuela y se radicaron en la Argentina. La joven acababa de empezar a trabajar en un local en Paso 693, en Balvanera, y su jefe, que se hacía llamar Santiago Garzón en Facebook, le había insistido en verse el viernes a la noche para hablar de temas laborales.

La chica finalmente arregló presentarse el sábado a la mañana. Tras finalizar la jornada laboral "él cerro todo, bajó la persiana y puso candados del lado de adentro", explicó Tays, y la habría drogado, según llegó a avisarle la víctima a su madre por mensaje de Whatsapp.

La mujer enseguida denunció el hecho, por lo que personal policial arribó al lugar.

Efectivos policiales le dijeron a Tays que cuando lograron ingresar al local, después de media hora de forcejear con la puerta, encontraron a su hija estaba en el fondo del comercio y que el acusado estaba vistiéndola, poniéndole los pantalones y "una remera de él", aseguró la mujer.

La joven todavía estaba bajo el efecto de la droga. Fue trasladada al Hospital Ramos Mejía, donde se corroboró que había sido víctima de un abuso sexual.

Pero la evidencia médica y de fuentes policiales no sirvió para que la jueza Zucconi ordenara detener a Garzón Martínez. En vez dictó una orden de restricción de 100 metros y le prohibió salir del país, informó el sitio TodosAhora de Venezuela.

En diálogo con Télam Tays afirmó que recibió varios comentarios de que Garzón Martínez hizo lo mismo con otras jóvenes y les pidió que lo denuncien porque "hay personas que pueden ayudarlas".

Pablo Baqué, abogado de la denunciante, adelantó que pedirá la detención del imputado, a quien considera "un peligro para la sociedad".

"Tenemos totalmente comprobadas las lesiones compatibles con la violación. Son lesiones que dejan secuelas como mordidas o golpes, por eso decimos que está mal la carátula de abuso simple porque hubo acceso carnal", indicó el abogado.

Mientras tanto la Defensoría del Pueblo de la Ciudad expresó este miércoles su "total repudio" a la excarcelación de Garzón Martínez por considerar que "es el doble estándar del poder judicial que persigue hurtos y delitos leves y minimiza los crímenes contra la integridad sexual".

Temas