Para coronar su año televisivo, Paula Robles tomó coraje y se sentó a la mesa de Mirtha Legrand.
Se sabe que la mujer de Marcelo Tinelli tiene andar lento y hablar tranquilo, pero no se inhibió y mientras pudo (había invitados muy verborrágicos) habló en forma simpática de sus inicios, del accidente de trapecio que la dejó postrada por meses y los años en los que conoció al dueño de Ideas del Sur.
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“Es una bailarina con estilo propio. La vi bailar en televisión y me atrapó. Enseguida pensé que Bathilde, un personaje tan presente en la trama del argumento de Giselle, era para Paula. Para este rol no alcanza con saber bailar, se necesita también ser alta, elegante, con porte, y Paula reúne todas esas cualidades”, dijo Urlezaga para justificar la elección.
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Consultada respecto a los constantes lances de su esposo a las bellas participantes de Bailando y Cantando por un sueño, Robles admitió ser “muy celosa” aunque trata de sobrellevarlo y se lo toma "como un juego".
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“Al menos Celina Rucci me hace el aguante y no se deja cortar la pollera”, se alivió la morocha refiriéndose a la rutina en la que Marcelo –tijera en mano- le corta las diminutas prendas a las exuberantes modelos y vedettes.
“Yo no estoy en esa bolsa donde ella lo toma como un juego. Valeria es como la tía de mis hijos, la conocen hace 14 años”, sentenció Reech, que ya le mandó una carta documento a la intérprete del "Poto poto".
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