¿Cambios de formas o de fondo?
Escribe Lic. Pablo Bolino @pablobolino (*)
Por el 2009, afectado por la crisis mundial, comenzaron a escasear dólares para mantener los niveles históricos de consumo. Primero se estatizaron las AFJP, algunos fervientes oficialistas, lo consideraron una acertada decisión política y otros escépticos una lugar más para obtener financiamiento a través del ANSES.
Luego se quiso implementar la resolución 125 sobre las retenciones al sector agrícola, un síntoma adicional de fuente de financiamiento aunque sus detractores aclamaban por la distribución de la riqueza sojera.
Mas tarde se modifico la carta orgánica del Banco Central, permitiendo que el BCRA financie los gastos de Tesorería y no cumpla su función primordial: mantener el valor del dinero en el tiempo.
La acumulación de reservas permitió no caer en la trampa del estrangulamiento del sector externo, característica común de países emergentes, donde al variar sensiblemente el precio del commodity que exportan pone en jaque sus economías. Algunos usaron el argumento de desendeudamiento para no depender del imperialismo internacional, mientras que otros vieron un guiño para los mercados internacionales dada la necesidad de inversión extranjera, mediante el ingreso de dólares frescos.
Se instauro el cepo cambiario, como una medida transitoria para evitar la perdida de reservas algo que termino siendo permanente. Es increíble pensar en la redistribución del ingreso en Argentina, cuando con el precio del dólar al tipo de cambio oficial, cuesta casi lo mismo comprar un automóvil de alta gama alemán que en su país de origen. Todos nos encontramos subsidiando la mano de obra metalmecánica alemana. Los países de la región, como Perú, Colombia, Brasil, Chile y Uruguay tuvieron que implementar un impuesto para que los dólares del mundo no aprecien su tipo de cambio, en cambio por estas pampas se ponen restricciones para que no salgan.
Con el blanqueo de capitales, se intentaron captar fondos frescos, pero luego de un tiempo no llego ni al 10% de lo que se esperaba. Obviamente, una señal más sobre la inconsistencia de la política económica
El acuerdo de precios trato de contener la inflación, pero no llego a su fin, con niveles cercanos al 25%, Argentina se encuentra dentro de los países con mayores niveles de inflación en el mundo.
Con una inflación creciente, el tipo de cambio se volvió menos competitivo afectando particularmente las economías regionales.
Con respecto a los servicios públicos, las tarifas permanecen casi congeladas, es decir, los ingresos de los prestadores de servicios públicos son similares a los de hace 10 años, mientras que los costos se han ido incrementando, bis a bis con la inflación. Algo paradigmático surge que el precio de un chocolate es mas alto que el precio de un boleto en un micro de corta distancia.
El próximo paso será el Club de Paris, donde existe alguna señal de pagar lo adeudado para poder volver al ruedo internacional de esa manera, para poder recuperar los dólares que se han estado yendo, a razón de $1.000 millones de dólares mensuales.
Creo que aunque se cambien los personajes, en pos de renovar el estilo de conducción económica, existe una incertidumbre con respecto a la inconsistencia intertemporal de las políticas económicas. Aun no han habido anuncios referidos al principal problema económico que nos afecta todos los argentinos: la inflación
(*) Economista UNLP y Master en Finanzas UCEMA, Consultor en temas de economía y financiamiento para Pymes, docente UNLP, UAA y UTN
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