Distribución de la renta agrícola en Argentina
Escribe David Miazzo (*)
En general, los Estados obtienen la mayor parte de sus recursos mediante la aplicación de tributos, desde sus diferentes niveles de gobierno, a las personas, las empresas, los bienes, los servicios y las transacciones. Los diferentes tributos, con sus tasas y modos de imposición, conforman el sistema tributario.
Estos datos se ponderan con las participaciones de los cultivos en la superficie implantada y, de esta manera, se obtiene la distribución del valor bruto de producción agrícola para una hectárea representativa promedio a nivel nacional. Luego, a partir de ésta, se calcula la distribución de la renta agrícola generada por dicha hectárea.
14% del valor de la producción.
Adicionalmente, si al valor bruto de la producción agrícola se le sustrae el componente de costos y gastos, se obtiene lo que en este trabajo se denomina "renta agrícola". Esta renta agrícola representa el 59% del valor de la producción y se reparte entre el Estado, el resultado de la explotación y la renta de la tierra.
La participación del Estado en la renta agrícola es del 76,3% (2% impuestos provinciales, 6,1% costos de intervención y 68,2% impuestos nacionales), mientras que la renta de la explotación, es decir, del capital invertido, es del 4,3%, al tiempo que la renta de la tierra es del 19,4%.
A partir de esta distribución, se formuló el Índice FADA de participación del Estado en la renta agrícola que refleja la suma de impuestos provinciales, impuestos nacionales y costo de intervención sobre la renta agrícola.
Para el mes de marzo de 2013 (primera medición), dicho índice es 76,3, lo que significa que cada $100 de renta que produce una hectárea promedio representativa de uso agrícola a nivel nacional, el Estado recibe -en forma directa o indirecta a través de subsidios a otras actividades de la cadena- $76,30.
(*) Economista de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA)
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