El póker de la sucesión presidencial
El politólogo y docente de la UBA anticipa el debate que se dará con fuerza a partir del próximo año por la sucesión presidencial a partir del escenario político actual.
El entrerriano se diferencia de Scioli, al considerar que éste tiene un proyecto personal, mientras que él apunta a continuar un proyecto colectivo. Otros dos gobernadores se suman a este pelotón, el salteño Juan Manuel Urtubey, quien también aspira a la Rosada y el chaqueño Jorge Capitanich. Ambos han logrado triunfos en sus provincias, aunque el chaqueño no logró una diferencia tan holgada. Urtubey tiene posibilidad de reelección en su provincia, por tanto podría esperar. Capitanich, al igual que Urribarri, desechó la posibilidad de una reforma constitucional que le posibilite otro mandato, por ello en 2015 deberá pensar en nuevos horizontes. Dos puntos importantes podrían torcer la balanza: En primer lugar la decisión de Cristina será vital, ya que en última instancia sólo ella podrá bendecir a su posible sucesor. Por otro lado, el centralismo porteño siempre es resistido por el resto de los gobernadores, por tanto un triunfo de Insaurralde podría complicar el apoyo de los gobernadores hacia Scioli y dar chances a cualquiera de los otros gobernadores.
El Peronismo disidente. Al igual que el kirchnerismo, el PJ disidente tiene varios nombres en danza. En primer lugar será importante saber qué hará Sergio Massa. De ganar en Octubre podría aspirar a un cargo mayor en 2015, resta saber si preferirá ir para la presidenciales, ya sea como candidato a la primera magistratura o como integrante de una posible fórmula, o bien si prefiere aspirar a la gobernación bonaerense.
Otros gobernadores no K podrían aspirar a una fórmula peronista para el 2015. José Manuel De la Sota, es uno de ellos, que sin decirlo comenzó a trabajar en un armado que aglutine a Hugo Moyano, Francisco De Narváez, y otros socios menores. Sin lugar a dudas, también veremos a alguno de los Rodríguez Saá insistir con el ya frustrado sueño de llegar a la Rosada, aunque con menos fuerza que los anteriores. En este sector, las cosas dependerán tanto de la elección de Octubre, como de los armados que podrían darse. En algún punto, varios sectores apuntan a una posible alianza con Macri o fuerzas provinciales menores.
Macri y su PROpuesta. El Jefe de Gobierno porteño ya manifestó su voluntad de ser candidato presidencial en 2015 y ser el "presidente del cambio". Macri deberá articular un armado nacional, que le permita hacer pie en las provincias y que posibilite una campaña presidencial. Algo de esto ya comenzó a hacer en varias provincias donde lleva candidatos propios y donde espera obtener varias bancas que permitan un armado más amplio tanto en senadores como en diputados, pero también, contar con figuras propias y convocantes que le permitan encarar una campaña nacional en 2015. Macri depende de su suerte en Octubre, tanto en Capital Federal como en el resto del país, como de su capacidad de hacer frente a los distintos problemas de gobierno y los ataques del gobierno nacional, evitando una erosión de su figura de aquí a 2015.
El Radicalismo, el FAP y la Centroizquierda. UNEN parece ser una posible antesala de lo que estos partidos harán en 2015. Si la experiencia de UNEN en Capital Federal logra un resultado favorable, esta experiencia podría comenzar a construirse a nivel nacional. Ya avanzaron en este sentido Santa Fe, donde el socialismo, el radicalismo y otros socios del FAP, constituyeron un frente en conjunto que lidera todos los sondeos; lo mismo ocurre en la provincia de Buenos Aires donde el FAP, el GEN y el radicalismo presentaron una lista en conjunto, aunque a diferencia de sus pares santafesinos, éstos quedarían relegados a un eventual tercer puesto. De todas formas, un armado de estas características deberá sortear un obstáculo importante: ¿quién encabezara la fórmula presidencial?, ya que son varios los que aspiran a ello. Los que más chances tienen son Hermes Binner, quien obtendría casi el 50% de los votos en su provincia y se convertiría en Diputado Nacional; Julio Cobos que también ganaría en su provincia; Ernesto Sanz que también aspira a ese cargo, y sus chances están sujeta a su capacidad de articular un armado partidario nacional que sustente la mismas; y por ultimo Ricardo Alfonsín, quien de repetirse el resultado de las PASO vería sepultadas su chances de ser candidato en 2015. Por último, será importante saber que harán Elisa Carrió y Pino Solanas, si aceptan integrar este armado o deciden jugar por afuera.
El 2014 será el año de las primeras definiciones en materia de sucesión presidencial y el 2015 empezará con fuertes tensiones en los principales actores políticos en torno a la candidatura presidencial. El Kirchnerismo deberá afrontar una elección sin el apellido Kirchner en sus listas, mientras que la oposición se debatirá entre un armado en conjunto que evite la dispersión y la atomización, como es el caso de UNEN y el Frente Progresista Cívico y Social, donde su construcción y consolidación debería empezar a fines de este año en el Congreso Nacional. El PRO deberá mostrarse como una opción seria y con capacidad de armado nacional, y sólo cuenta con una figura como Macri cuyos niveles de conocimiento a nivel nacional con elevados. El PJ disidente tiene un panorama complejo, porque Massa es la "sensación del momento" pero quizá sea demasiado bonaerense para la "liga de gobernadores". En definitiva, de la articulación de todos estos actores saldrá el o la candidata presidencial. Es difícil saber quien tendrá la mano ganadora en este póker de a cuatro, lo que sí sabemos es que las cartas saldrán seguramente de esta baraja.
(*) Maximiliano Campos Ríos es politólogo y docente de Administración Pública en la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA)
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