La demanda de energía eléctrica se acerca al límite de la capacidad instalada
En los últimos años, el proceso inversor estuvo liderado por el sector público. Solamente las pequeñas centrales en punta de línea incorporadas por ENARSA explican un 30% del incremento en la capacidad instalada desde fines de 2007. Si se suma el aumento de la cota de Yacyretá y los ciclos combinados financiados por el FONINVEMEM, el aporte del sector público se acerca al 70%. Y de hecho, las próximas incorporaciones previstas constituyen o bien proyectos de ENARSA o bien se financian de manera compulsiva mediante la capitalización de las deudas de CAMMESA.
En este sentido, la expectativa del sector esta puesta en ver lo que pasa luego de octubre. El temor al impacto sobre la opinión pública se topa con la incapacidad de continuar sosteniendo un esquema de subsidios que hoy es el principal causante del deterioro de las cuentas públicas, de la balanza comercial y de caída en las reservas del Banco Central.
Continuar con el sendero de actualización de tarifas, incluso considerando una "tarifa social", daría un margen significativo a las cuentas fiscales, en las que hoy los subsidios energéticos explican un 10% del gasto primario y más de un 2,5% del PBI.
El impacto en la balanza comercial, en tanto, será más lento, puesto que habrá que esperar que maduren las inversiones de YPF en el gas no convencional para poder sustituir las importaciones de combustibles líquidos. El propio incremento en las tarifas, sin embargo, podría ayudar a impulsar una mayor eficiencia en el consumo y comenzar a influir en un menor requerimiento de importaciones.
Por último, señales claras en cuanto a la actualización de tarifas y certidumbre en los pagos, podría atraer financiamiento internacional para inversiones de largo plazo en el sector, que actualmente cuentan con elevadas tasas de retorno. Esto podría compensar la pérdida de divisas por la importación de combustibles líquidos, que seguirá presente en los próximos años hasta que se revierta la situación de desabastecimiento de gas natural.
(*) Coordinadora de Análisis Sectorial de la consultora Abeceb
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