Las divisiones también existen en el oficialismo

El director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría analiza la correlación de fuerzas entre las distintas fuerzas políticas y las divergencias internas en cada una de ellas.

Escribe Rosendo Fraga (*)

El inicio de la campaña electoral muestra que las divisiones no sólo existen en la oposición, sino también dentro del propio oficialismo. La necesidad política de la Casa Rosada de frenar el éxodo de intendentes hacia Sergio Massa la llevó a frenar las aspiraciones de La Cámpora en las listas. No integran las de concejales para no irritar a los intendentes y, mientras que en 2011 lograron colocar ocho diputados nacionales en todo el país, en 2013 lograrían la mitad.

En el acto de presentación de los candidatos oficialistas en la provincia de Buenos Aires, la barra del intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, que encabeza la lista del FPV, compitió con la de La Cámpora. En la Ciudad de Buenos Aires, el viernes 28 La Cámpora realizó una marcha en repudio a la gestión de Macri que fue encabezada por el primer candidato a diputado nacional del FPV porteño, Juan Cabandié, pero a la que no asistió el primer candidato a senador nacional Daniel Filmus.

En cuanto a Daniel Scioli, pudo colocar su novena emisión de bonos gracias al acuerdo con el gobierno nacional. Participa en los actos de la Presidente, pero no tendría diálogo con ella. El gobernador bonaerense esta semana fue recibido por el Papa, en un momento en que las relaciones entre el Vaticano y la Casa Rosada no pasan por el mejor momento. En cuanto a los sondeos en la provincia de Buenos Aires, Massa surge con una diferencia de 10 puntos sobre Insaurralde, mientras que Francisco De Narváez y Margarita Stolbizer se disputan el tercer lugar.

Las elecciones locales realizadas en Misiones y Río Negro evidencian al mismo tiempo el retroceso del oficialismo y la división de la oposición. En la primera provincia se votó para renovar la mitad de la legislatura provincial y concejales en siete municipios. El Frente Renovador, del gobernador Maurice Closs -aliado del Cristinismo-, obtuvo la mitad de las bancas y 35% de los votos. Ello implica 17 puntos sobre el segundo, que es una alianza con eje en la UCR, pero al mismo tiempo el oficialismo provincial y nacional perdió más de 35 puntos respecto a la elección de 2011. Es lo mismo que puede suceder el 27 de octubre en el ámbito nacional, donde el Cristinismo seguramente perderá cerca de 20 puntos, pero igualmente puede tener una diferencia similar sobre el segundo dada la división de la oposición.

En la capital de Neuquén el primer lugar está en disputa entre un aliado del oficialismo nacional, el Movimiento Popular Neuquino y una alianza con eje en la UCR. A su vez, el FPV que expresa al Cristinismo quedó en cuarto lugar.

En conclusión: En la oposición ha predominado la división en el cierre de listas, en el oficialismo también se perciben diferencias, aunque dentro de una misma alternativa electoral y las elecciones locales realizadas en Misiones muestra el retroceso del oficialismo nacional, pero al mismo tiempo su predomino como primera fuerza por la división opositora.

(*) Rosendo Fraga es director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría
fuente: www.nuevamayoria.com

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