Las Legislativas prefigurarán la sucesión de Cristina Fernández
El sociólogo y director general de Hugo Haime y Asociados analiza el escenario electoral en la provincia de Buenos Aires en los albores de las campañas proselitistas.
Análisis de Hugo Haime (*)
El escenario electoral en la provincia de Buenos Aires se anticipa complejo y debe ser observado con detenimiento, porque la campaña está recién comenzando esta semana. Es decir, que la gente está trabajando aún sobre imágenes previas de los candidatos y los partidos que se presentarán en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
La irrupción del intendente de Tigre Sergio Massa a la competencia electoral en la Provincia de Buenos Aires significó un cambio en el escenario electoral y ahora habrá que relevar los efectos que produce esta entrada en juego. No tenemos aún números ni publicamos ninguna tendencia, pero la del jefe comunal es sin duda el dato más llamativo en la previa.
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En tanto el Frente Para la Victoria tiene sus pisos históricos y, a la vez, techos muy cercanos a esos pisos, por lo que habrá que ver los efectos y el comportamiento entrelazado de los electorados de Massa y de Francisco de Narváez.A partir de allí se verá si el electorado se dispersa hacia sectores alejados al oficialismo.
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De Narváez tiene una historia de 13 o 14 puntos tradicionales en ese distrito, a excepción de las elecciones Legislativas de 2009, momento en el que estaba solo como referente opositor. Hay que ver cómo le va ahora que se ha presentado Massa, porque le restará densidad electoral.
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Las PASO, que están en el medio, serán orientadoras del voto en octubre. Si bien ninguno va a tener problema de avanzar hacia las generales, su resultado dependerá de cómo se sitúen en las PASO y de lo que saquen en esa votación.
Si alguno se perfila como referente opositor y aparece como caballo ganador, podrá captar la votación incluso de los que hayan votado a otro candidato opositor en la previa.
Los cuatro grandes competidores no tendrán mayores problemas en las PASO, y aunque el límite previo de 1,5% no parecería ser impedimento para ninguno, los más pequeños son siempre un interrogante. En ese lugar están los sectores de izquierda o el partido Union FE. No deberían tener problemas, de todos modos.
El escenario está armado, porque ya nadie se va a subir ni bajar de ningún espacio. Siendo una elección legislativa, todos quieren estar y poder ingresar sus propios candidatos. Las elecciones pre armarán, además, el escenario de cara a 2015.
Ni aún con una gran elección el oficialismo buscará la modificación constitucional, por lo que esta elección irá prefigurando la sucesión de Cristina Fernández.
(*) Hugo Haime es sociólogo y director general de la consultora Hugo Haime y Asociados (*) Análisis tomado telefónicamente
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