No está bueno Buenos Aires
Eduardo Epszteyn analiza los presupuestos destinados al desarrollo de infraestructura de la red pluvial en Buenos Aires desde 2008 y da cuenta de la subejecución en paralelo al creciente endeudamiento de la Ciudad.
Desde el inicio de su segundo mandato se produjo una evidente profundización de la gestión marketinera pensando en 2015, subejecutando obras de envergadura en pos acciones de mayor impacto en la opinión pública como el mal llamado metrobús, los espectáculos callejeros al estilo del más reciente de automovilismo y otras acciones recomendadas por sus estrategas de comunicación.
Lo que no dice el ingeniero es que adhirió al Fondo Federal Solidario que distribuye las retenciones percibidas en concepto de derechos de exportación de soja, para obras que contribuyan a la mejora de la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda o vial en ámbitos urbanos o rurales, con expresa prohibición de utilizar las sumas que lo compongan para el financiamiento de gastos corrientes.
Y aunque no plantamos ni un poroto de soja, la ciudad recibió desde el año 2009 unos $ 595 millones por este concepto, y para el año 2013 se espera recibir otros $ 240 millones ¿Dónde están invertidos estos fondos? ¿Hace falta generar más endeudamiento?
Estos números más los $ 358 millones que se ahorró por subejecución suman más de $ 1190 millones. Y no nos olvidemos que desde que Macri asumió, la Ciudad se endeudó en más 950 millones de dólares, y el peso de la deuda creció el 60%, sin contar la refinanciación de la deuda anterior. ¿Alguien se puso a pensar la ciudad y las deudas que nos van a dejar a todos los porteños?
* Todos los números fueron extraídos de los Presupuestos Oficiales de la Ciudad de Buenos Aires.
(*) Eduardo Epszteyn es miembro del Colegio de auditores de la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA)
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