Se trata de una nueva avanzada sobre lo público

El legislador porteño por el MST-Proyecto Sur denunció la feroz represión desatada sobre médicos, pacientes, trabajadores y periodistas en el Hospital Borda. Asegura que detrás de todo esto hay un gran negocio inmobiliario que el macrismo no quiere dejar pasar.

Escribe Alejandro Bodart (*)

La represión que desató este viernes la policía Metropolitana en el Hospital Borda fue una represión sólo por el gusto de reprimir. Estábamos varios legisladores intentando calmar los ánimos y también fuimos reprimidos. Le pedíamos a la policía que se retirara porque hay algo que dejar bien en claro: en solo 20 minutos ya habían destruido el pabellón 19, por lo tanto todo lo que vino después, la represión que desataron  fue incomprensible, porque ya no tenían nada que proteger, ya habían destruido todo en 20 minutos.

Con varios legisladores fuimos hasta el Hospital Borda para intentar hablar con alguna autoridad de la Policía Metropolitana pero no había nadie y este grupo, con una actitud patoteril permanente, contraria a lo que indican todos los protocolos de las fuerzas de seguridad, desataron una feroz represión contra médicos, trabajadores, pacientes, periodistas, legisladores, contra todos.

Sin embargo, lo peor de toda esta situación es que el verdadero objetivo es avanzar sobre un hospital público para construir un centro cívico que es a todas luces completamente innecesario. Si hay algo que no le falta a la ciudad de Buenos Aires -el gobierno porteño ya tiene sus oficinas, ya tiene sus dependencias- es un nuevo centro cívico y esto sólo se puede entender por el fabuloso negocio inmobiliario que seguramente se dará a alguna empresa constructora amiga.

Con todas las necesidades que hay en la Ciudad, con la necesidad de hacer obras para prevenir inundaciones, con las necesidades que hay en muchas de las escuelas porteñas que se caen a pedazos y que podrían provocar una tragedia en cualquier momento, con la necesidad del Hospital de Lugano, con todas las necesidades que hay, que este gobierno siga con este tipo de avanzadas sobre lo público, sobre estos terrenos, y además invirtiendo grandes cantidades de dinero, esto es una muestra más del desprecio por lo público en beneficio de los negocios de los privados.

No es esto lo que sorprende. No sorprende que el gobierno de la Ciudad privilegie el negocio privado por sobre lo público. Lo que sorprende es la manera brutal en que buscan concretar sus planes. Fuimos muy críticos del paquete de leyes que se votó el año pasado entre las que se encontraba la que habilitaba la construcción el centro cívico. Y fue lamentablemente un sector de la oposición la que le abrió las puertas a que este gobierno terminara haciendo lo que hizo.

Por eso esto no hay que dejarlo pasar. Esto nos obliga a todos los representantes de la oposición a que desarrollemos una estrategia común para hacer frente a este tipo de avanzadas. Y comprometernos además, no sólo con impedir la construcción de este centro cívico que es una enorme pérdida de dinero que podría ser utilizado en otras áreas, sino también comprometernos con la reconstrucción de este taller que era un lugar clave para la recuperación de los pacientes del Borda que se encuentran en una situación terrible.

(*) Alejandro Bodart es legislador del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) en Proyecto Sur

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